Desde el martes por la mañana ya hay varios capítulos, y algo nos dice, que van a continuar, puesto que la idea del miércoles por la tarde deja muchas puertas abiertas a la interpretación.

El martes por la mañana se hacía oficial desde el Gobierno Vasco que las personas mayores de las residencias vascas «podrán recibir visitas y salir al exterior en compañía solo de los más allegados, preferentemente en espacios al aire libre y siempre manteniendo las medidas de protección ante la covid-19″. No hablaban de limitaciones, pero…

A las 20.11 horas de esa misma tarde llegaba la Diputación alavesa a generar dudas. A anunciar que mantiene varias restricciones. Y a romper la ilusión de muchos familiares.

Incluso, la opinión foral llegaba con recado al Gobierno: «Las tres diputaciones forales, competentes en esta materia, son las encargadas de coordinar su desarrollo». «La Diputación Foral de Álava se encuentra ultimando la Orden Foral que regulará las visitas a los recursos sociosanitarios forales», decía el martes en nota de prensa oficial.

Y ya está el adelanto de la orden foral (miércoles).

Una de las situaciones que llama la atención es que traslada a las propias residencias la posibilidad de mayores frecuencias.

¿Es para quitarse el marrón? ¿Habrá discusiones en cada centro?

Detalles de la orden foral: Las residencias de Álava establecen un mínimo de dos visitas semanales

EFE).- Las residencias de personas mayores en Álava deberán establecer un mínimo de dos visitas a la semana a los usuarios por parte de familiares y allegados, con una duración máxima de una hora en cada una de ellas.

Esta es una de las novedades de la orden foral firmada este miércoles por el diputado de Políticas Sociales de la Diputación Foral de Álava, Emilio Sola, que se publicará en el Boletín Oficial del Territorio Histórico el próximo viernes, día en el que también entrará en vigor.

En el caso de Álava la orden firmada este miércoles modifica lo contenido en la anterior del 7 de agosto en varios aspectos como el de las visitas de familiares y allegados, aunque se mantienen otros como que preferiblemente será la misma persona la que visite al usuario.

Hasta ahora las residencias determinaban de manera discrecional la periodicidad de las visitas semanales, pero la Diputación alavesa ha establecido que deberán ser un mínimo de dos visitas a la semana con una duración máxima de una hora.

Cada centro podrá autorizar más

Cada centro podrá autorizar una mayor frecuencia en función de las circunstancias personales de cada usuario, si necesita una mayor periodicidad en función de su situación sanitaria o personal.

En cuanto a las salidas o «paseos terapéuticos», en Álava hasta ahora los usuarios solo podían salir al jardín de las residencias y a partir de ahora también lo podrán hacer en espacios abiertos en el entorno de los centros, siempre evitando los espacios cerrados y concurridos.

Según han explicado a Efe fuentes de la Diputación, en este territorio habrá un máximo de dos salidas semanales con la compañía de hasta dos familiares y por un espacio de una hora de duración.

Otra de las novedades es la obligatoriedad de que las residencias faciliten que las visitas y las salidas se complementen con videollamadas entre los usuarios y sus familiares.

En todo momento, tanto en las visitas como en los paseos, se deberá mantener una distancia de dos metros entre los residentes y sus allegados, con la excepción de los casos en los que el contacto físico es la única manera de mantener una relación interpersonal, como en personas con demencias o enfermedades como el alzheimer.

También se permitirá el contacto cuando sea absolutamente imprescindible para la movilidad del residente o para ayudarle en caso de que lo requiera en circunstancias como colocarse la mascarilla u otros supuestos similares. EFE

 

¿Que más decía el Gobierno el martes a la mañana?

El Departamento de Salud ha elaborado un protocolo para «proteger a las personas mayores ante la covid en las residencias» que introduce «medidas de socialización» en estos espacios como ya se ha hecho en otros ámbitos de la vida, según ha explicado la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, en la rueda de prensa celebrada tras el Consejo de Gobierno.

A mediados a agosto el Ministerio de Sanidad, con el consenso de todas las comunidades, decretó una serie de medidas de obligado cumplimiento, entre ellas, la limitación de las visitas en geriátricos a una por persona y por un máximo de una hora al día, así como la reducción al máximo de las salidas al exterior.

A la vista de la evolución de la pandemia en Euskadi con una tendencia a la estabilización que también se da en los geriátricos, según ha dicho Sagardui, el Departamento de Salud, en colaboración con la consejería de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales y las diputaciones forales, ha elaborado un «Protocolo para la Vigilancia y Control de covid-19 en centros sociosanitarios», que conjuga la «máxima seguridad» de los mayores con el «respeto a su dignidad».

Se trata de un documento «riguroso» desde el punto de vista sanitario pero también «humano» que busca que los usuarios de residencias puedan «desarrollar su proyecto de vida con relativa normalidad», ha destacado la consejera, que ha recordado que durante el confinamiento la situación fue especialmente dura para este colectivo dada su elevada necesidad de contacto y el alto grado de dependencia de muchos de ellos.

Por ello el protocolo, aunque evita la «socialización excesiva» por tratarse de un colectivo especialmente vulnerable a la covid, favorece una cierta «normalización» de la vida social y afectiva de estos mayores al permitir que puedan recibir visitas y salir al exterior, actividades en las que es necesario «seguir siendo muy prudentes».

El documento también recoge recomendaciones para visitas en caso de situaciones excepcionales, como el final de la vida, un momento en el que el cariño y el contacto están por encima de todo, según ha reconocido la nueva titular de Salud en su primera comparecencia ante los medios de comunicación tras su toma de posesión.

El protocolo, que actualiza otros anteriores, homogeniza las pautas para la vigilancia y el control de la covid en las residencias de los tres territorios históricos de Euskadi y regula, entre otras cuestiones, el manejo de los casos positivos y sus contactos estrechos, los aislamientos y la duración de las cuarentenas.

La gestión de las residencias de mayores compete a las diputaciones forales que en los próximos días aprobarán un decreto en el que se concretarán todas las cuestiones recogidas en este protocolo. EFE


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7 Comentarios

  1. Hace mucho que nos rompieron la ilusión y la alegria a los familiares y usuarios de residencias. Lo de hoy ya es la puntilla. A la mañana nos ponen la miel en la boca y a la tarde nos la quitan.
    ¿Que razones tienen para quere hacer sufrir tanto a nuestros mayores?
    La protección de la que hablan, ES MENTIRA, porque en esta segunda oleada, nuestros mayores no han salido a la calle, siguen SECUESTRADOS gracias al Gobierno Vasco, a las Diputaciones y a las gerencias de las residencias, y ¿cuantos contagios ha habido?, ¿cuantos han fallecido de covid y de pena?.
    Esta claro, las familias somos un problema dentro de las residencias, al igual que si salimos a pasear con nuestros familiares, porque vemos las deficiencias asistenciales que hay, asi como el deterioro de los cuidados.
    No es de la covid de lo que les quieren proteger, es de que sus familiares hagamos publico lo que esta pasando en las residencias.
    Pero no nos vamos a callar, ni vamos a dejar de luchar por un trato digno y una calidad asistencial para nuestros mayores.
    Aunque a unos pocos no guste lo que decimos, el respaldo y la denuncia de lo que esta pasando, cada vez es mayor y con decisiones INHUMANAS como las de esta Diputación, seguiremos siendo mas.
    No nos van a parar, nos van a tener en la calle alzando la voz.

  2. Totalmente de acuerdo, hace mucho tiempo que se les está viendo el plumero no quieren proteger quieren tener total control sobre los residentes, es una vergüenza que no se pongan de acuerdo, por parte de los familiares seguiremos alzando la voz por unas visitas y salidas dignas a la calle como hacemos el resto de ciudadanos.

    • Es cierto, yo dejaría total libertad de actuación con los mayores (ya se hace en otros paises) y si se contagian y fallecen, pues bueno… es ley de vida pero por lo menos habrán disfrutado de su libertad.

  3. Soy aux de enfermería de una residencia publica y escribo con el mayor de los respetos pero hoy por hoy muchas de las visitas no cumples las normas ….les retiran las mascarillas a sus familiares, por no hablar de besos abrazos cuando estos son los más vulnerables,…si eso sucede dentro de las instalaciones residenciales no quiero ni pensar que harían si los sacarían fuera.
    Entiendo que no es una situación fácil pero no creo que nadie las imponga por el simple hecho de hacer daño

    • Creo que aunque teniendo usted razón, los familiares también la tienen. Al final quienes pagan el pato son nuestros mayores que muchos de ellos se van poco a poco apagando por la falta de ilusión. Creo que todos deberíamos reflexionar como hemos llegado hasta una de las tasas de contagio más altas de Europa. Personalmente creo que se debería haber tomado medidas antes, permitimos los botellones, fiestas,discotecas, parques infantiles etc… Y ahora los que pagan el la factura son los que menos culpa han tenido en la propagación del virus. En fin tendremos que dar las gracias a nuestros amados lideres por lo «bien» que han gestionado esto.

  4. Al comentario de Txiki, trabajadora de una residencia, yo tambien con todo el respeto. Me parece injusto que se juzgue a los familiares como irrespetuosos con las normas. Me reitero que los casos que esta habiendo en la segunda oleada no han sido por contagio de familiares. Pero yo no voy a juzgar a las trabajadoras por esos contagios, porque la covid la podemos coger cualquiera, esta ahi y hay que convivir con ella.
    Entiendo a esos familiares que les dan abrazos, ¿que quieres despues de 6 meses sin ver a tu amama, que no se comunica, cin alzheimer y demas patologias?¿Que el unico dia que la he podido ver desde el 9 de marzo, siga hablandole a 2 m de distancia?
    Sabemos que un dia se iran, y la enfermedad, a mi personalmente me da igual, pero lo que no me da igual es que se vayan sin recibir el cariño y la cercania de los suyos y viendo que la.calidad asistencial no es la que se.merecen.

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