tubacex

Tubacex tuvo unas pérdidas de 8,3 millones de euros durante el primer semestre de este año debido a la crisis del coronavirus frente a los 5 millones de beneficio que consiguió en el mismo periodo de 2019, lo que a su juicio justifica el recorte de un 20 % de la plantilla que prevé acometer hasta 2021.

El fabricante de tubos anunció la semana pasada que recortará en todo el grupo 500 puestos de trabajo para reducir los costes laborales en un 20 %, con un ahorro en este capítulo de un total de 25 millones de euros.

De ellos, 10 millones corresponden a las plantas alavesas de Llodio y Amurrio, lo que equivale a un total de 150 puestos de trabajo entre ambas fábricas, aunque la dirección se mostró dispuesta a buscar «otras vías» para lograr el objetivo del ahorro.

Este martes ha presentado los resultados económicos de enero a junio en los que se observa que las ventas se han situado en 282 millones, un 12,8 % menos que en el primer semestre de 2019, y el Ebitda, es decir el beneficio bruto de explotación antes de deducir los gastos financieros, fue de 19,8 millones, un 40,5 % menos.

La cifra de capital circulante alcanzó en junio los 208,1 millones, 20,9 millones más que al cierre de 2019 pero con una reducción del 27,8 millones respecto al cierre de marzo, poco después de declararse en España el estado de alarma por la pandemia de covid-19.

La deuda financiera neta ascendió a 274,7 millones frente a los 253,6 millones a cierre de 2019, aumento que la compañía explica por el aumento de capital circulante, que representa el 75,8 % de la deuda. A 30 de junio, la situación de caja ascendía a 171,8 millones.

Para el segundo semestre, Tubacex -que dispone de plantas de producción en España, Austria, Italia, Estados Unidos, la India y Tailandia, además de Arabia Saudí, Dubai y Noruega a través del grupo NTS, así como presencia comercial en 38 países- señala en un comunicado que es «imposible predecir cuál va a ser la evolución de la actividad mundial», ya que estará condicionada por la evolución del virus.

El consejero delegado de Tubacex, Jesús Esmorís, ha recordado que la caída del consumo energético provocada por la recesión mundial y la alta incertidumbre sobre la evolución futura del virus, han motivado la reducción de inversiones de sus clientes finales, así como cancelaciones de algunos pedidos y el retraso en la adjudicación y puesta en marcha de grandes proyectos.

Todo ello les ha llevado a tomar «decisiones dolorosas», como el plan de reestructuración, que «afectará aproximadamente al 20 % de la plantilla lo que, unido a otras medidas de ajuste puestas en marcha, permitirá reducir los costes de la compañía en aproximadamente 25 millones de euros para 2021».

Los resultados a junio, con unas pérdidas de 8,3 millones de euros, incorporan una parte del coste asociado a dicha reestructuración, añade la compañía, que destaca sin embargo la «sólida posición financiera del grupo». EFE


Compartir

Dejar respuesta