Nos cuenta un lector que había tortas por la chapa de reivindicación del orgullo vitoriano.

«No solo soy perfect@ también soy de Vitoria-Gasteiz», marca la leyenda.

Y es que en fiestas estuvo pasando de mano en mano. Tuvo varios dueños. Y gente que quería lograr una igual. Incluso hubo alguno que la buscaba desesperadamente en los chiringuitos ambulantes de la ciudad.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí