Euskadi registra al día 235 accidentes de tráfico con el resultado de golpes de chapa, una colisión leve típica del tráfico urbano, ligada a los atascos y directamente relacionada con la actividad económica de un territorio.
Bizkaia acapara el 53 por ciento de estos accidentes; Gipuzkoa, el 32 por ciento y Álava, el 15 por ciento restante.
«En los años de bonanza se producen más golpes porque hay más tráfico en las calles a causa de los desplazamientos al puesto de trabajo o por motivos de ocio; en períodos de crisis, por el contrario, ocurren menos golpes a causa del desempleo y la restricción del gasto», según ha explicado el responsable técnico de la patronal del seguro Unespa, Antonio Guardiola.
Guardiola y otros directivos de Unespa han ofrecido este martes una conferencia de prensa en Bilbao para difundir los datos del informe «Algunas reflexiones sobre los accidentes de tráfico en Euskadi», un estudio elaborado con motivo del XXV aniversario del sistema de gestión de accidentes leves de tráfico en España y que se encuadra dentro de la iniciativa de divulgación «Estamos seguros».
En el trabajo se analiza la serie histórica de los últimos veinte años (hasta 2018) , en los que se han registrado un total de 1,72 millones de golpes de chapa en la comunidad autónoma vasca, y se indica que los ejercicios con más choques leves fueron 1999, 2000 y 2007, todos ellos coincidentes con momentos de crecimiento macroeconómico.
La siniestrabilidad vial inició un descenso en 2008, con la llegada de la crisis, y tocó suelo en 2013.
A lo largo del año, este tipo de golpes se distribuyen de forma homogénea, a excepción de agosto que experimenta un descenso con motivo de las vacaciones estivales y el vaciamiento de las grandes ciudades.
Durante la semana, las jornadas laborales son las más problemáticas y el día que acumula más colisiones leves es el viernes.
El informe también recoge que el peor día para conducir en el País Vasco en los últimos 20 años fue el 11 de febrero de 2010, cuando en medio de un temporal de nieve se produjeron 718 colisiones, el triple de lo habitual.
En cuanto a los accidentes graves (con víctimas heridas o mortales), en 2018 se registraron en Euskadi 7.642 siniestros de este tipo, lo que supone un accidente con víctimas cada hora y diez minutos, y un total de 10.000 víctimas, la mayoría leves.
El año pasado se registraron 42 fallecidos en las carreteras vascas, con una media de 48 años. La mayoría de los indemnizados por esas muertes tenía el parentesco de hermanos y solo el 13 por ciento correspondió al cónyuge.
Respecto a la asistencia médica a los heridos, la mayoría de los servicios con cargo a las aseguradoras de automóviles en Euskadi se hizo en centros de titularidad pública (65 por ciento) y el Hospital de Cruces-Barakaldo (Bizkaia) fue el que recibió un mayor número de víctimas (14,3 por ciento).
Le siguen la OSI Donostialdea con el 9,6 por ciento, y la Políclínica Gipuzkoa, con el 9,5 por ciento. EFE








