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La lentitud en la hospitalización de los presos con problemas psiquiátricos y la escasez de recursos para atenderles cuando salen de prisión son los dos grandes problemas que sufren los presos con Trastorno Mental Grave (TMG) en las cárceles vascas.

Así se expone en el Libro Blanco sobre la Atención Sanitaria a las personas con trastornos mentales graves en los centros penitenciarios de España, presentado este miércoles en Madrid, que dedica dos capítulos al País Vasco.

En el apartado positivo, el Libro blanco destaca la Unidad de Salud Mental que funciona dentro del centro penitenciario de Zaballa.

En una entrevista con el doctor Edorta Elizagárate, médico psiquiatra penitenciario en Zaballa, éste defiende que esta Unidad es un modelo de buena práctica asistencial extrapolable a otros centros penitenciarios en España, que puede ser referencia.

Es un modelo que «requiere inversión, una infraestructura básica, mecanismos de intervención y contar con el apoyo de farmacia», pero «tiene una restitución elevada a lo que se invierte», considera el doctor.

TRABAS PARA HOSPITALIZAR A PRESOS CON PROBLEMAS PSIQUIÁTRICOS

Pero, según el informe, dos son los principales problemas: el primero, las trabas para la hospitalización de pacientes psiquiátricos.

Según el testimonio de uno de los sanitarios de prisiones entrevistados para el informe, «si un preso tiene una apendicitis aguda no se espera el dictamen de la Junta de Tratamiento ni la valoración de un médico forense. El médico (del centro penitenciario) dictamina que tiene que ser trasladado urgentemente al hospital general más cercano y allí va».

«Ahora, si esa enfermedad se llama esquizofrenia, trastorno bipolar o está maníaco, los problemas burocráticos dependientes de la justicia y de Osakidetza lo convierten en una tarea casi hercúlea. Esta falta de agilidad para la hospitalización de personas con enfermedad mental es el problema», ha subrayado.

El otro problema es el seguimiento de los cuidados de la salud de los internos cuando salen en libertad, especialmente si tienen un TMG, por la escasez de recursos y el estigma social, un problema que «parece haberse agravado con la transferencia de las competencias» de prisiones a Euskadi.

Según estos testimonios de sanitarios de prisiones, estas personas salen de prisión y necesitan «una residencia, un contacto estrecho con psiquiatras, enfermeros, psicólogos, con trabajadores sociales, necesitan un seguimiento estrecho y esto no se les puede dar porque no hay recursos sociales».

FALTAN RECURSOS PARA LOS QUE SALEN DE PRISIÓN

En Euskadi, esta falta de recursos para los expresos deriva en «descompensación del trastorno mental y reincidencia en la comisión del delito, o, por el contrario, en personas con un TMG que pasan largos períodos en prisión a pesar de haber cumplido su condena porque no tienen a dónde ir», ha insistido el informe.

Osakidetza no paga por estos servicios sociales, pero quién sí debe pagar que son el Gobierno Vasco y las diputaciones, «se han desentendido de esto y todavía más desde la transferencia de competencias».

«Seguimos viendo casos con situaciones sociales calamitosas, y enfermedades mentales graves con riesgo de reincidencia en personas a las que prácticamente se les abre la puerta y salen con el hatillo, como en los viejos tiempos, andando cuesta abajo en búsqueda de un tren o un autobús para ir al centro de la ciudad y no saben a dónde», ha descrito uno de los entrevistados.

Así, los centros penitenciarios «parecen asumir la función de antiguos asilos para todas aquellas personas sin recursos sociales, familiares, o económicos. No son uno, ni dos, ni tres los pacientes que están en la cárcel porque no hay un recurso sociosanitario que les acoja cuando salen. La gente se eterniza en prisión esperando a salir».

En Euskadi existen asociaciones y otras entidades que ofrecen centros de día, actividades orientadas a la reinserción social así como la posibilidad de residencia o alojamiento, pero su actividad no está sistematizada ni organizada, por lo que el resultado es «muy limitado». EFE

2 COMENTARIOS

  1. Vamos a ver….cómo va a ser la atención de la salud mental buena en las cárceles si ya deja bastante que desear en la atención a los ciudadanos de a pie. Si el centro de Álava es referencia en salud mental para el resto de España…….cómo estará en el resto de España si Zaballa, Álava, presenta un indice de suicidios de la población carcelaria que, cuando menos, llama la atención.
    En estos momentos se produce un círculo vicioso en las cárceles que es el siguiente, cuando no se tratan bien las enfermedades mentales, esto, en algunos casos, deriva en conductas delictivas que hacen que ingresen en prisión y como en prisión, tampoco se tratan adecuadamente, cuando salen….lo más normal es que se reincida en el comportamiento delictivo, ¿Por qué, en muchos casos, una persona con enfermedad mental se convierte en un delincuente?…..pues yo diría que es una consecuencia de una patología mental no atendida o mal atendida, por lo tanto, más recursos para la salud mental de la población en general…….centros, psiquiatras, muchos mas psicólogos y no tanta medicación de no ser que sea en momentos puntuales o en casos de patologías mentales que no den otras opciones, esquizofrenias, trastornos de personalidad etc….

  2. Este hombre está encantado de conocerse a sí mismo, que casualidad que su programa es maravilloso y funciona estupendamente y es todo lo demás a su alrededor lo que falla.

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