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Las indemnizaciones abonadas por Agroseguro a los viticultores españoles por siniestros registrados en 2021 se han elevado a 83,5 millones de euros en 2021, una cifra «histórica», y en el caso de Euskadi han correspondido 4,3 millones destinados principalmente a Álava.

En un comunicado, fuentes de Agroseguro han precisado que a lo largo de esta año han sido 191.000 las hectáreas de viñedos afectadas por las diferentes inclemencias meteorológicas adversas, que se han incrementado desde la llegada de la pasada primavera.

La cifra de 83,5 millones abonada es la más alta en los 42 años del sistema de seguros agrarios y un 87 % superior a la de 2020.

Por comunidades autónomas, los viticultores asegurados de Castilla-La Mancha han recibido indemnizaciones por valor de 38,3 millones de euros, con especial incidencia en las provincias de Cuenca (16,6 millones), Ciudad Real (8,7 millones) y Albacete (7,2 millones), que junto a La Rioja (8,9 millones) son las cuatro provincias españolas con mayores indemnizaciones.

El resto de las indemnizaciones se reparten entre viticultores de Castilla y León (9,7 millones), Aragón (6,2 millones y, de ellos, 5,7 millones solo en Zaragoza); Extremadura (5,9 millones, prácticamente en su totalidad en Badajoz); País Vasco (4,3 millones, mayoritariamente Álava) y Comunidad Valenciana (3 millones, principalmente en Valencia).

La lista de indemnizaciones para los viticultores finaliza con Cataluña (2,5 millones), Navarra (2,4 millones) y el resto de productores asegurados en Andalucía, Baleares, Canarias, Galicia, Madrid y Murcia.

Agroseguro ha explicado que a las heladas entre los días 13 y 18 de abril en nueve comunidades –entre ellas, todas las principales zonas productoras– hay que sumar los pedriscos muy tempranos que causaron la rotura de brotes y hojas incipientes en las plantaciones más adelantadas de Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Extremadura.

Con la llegada de la primavera y el desarrollo del viñedo, esta entidad ha explicado que los peritos constataron importantes pérdidas de producción causadas por las nevadas y heladas de la borrasca Filomena.

También, que desde el último fin de semana de mayo y durante todo el verano la actividad tormentosa fue constante, con especial virulencia durante el mes de agosto, cuando los viñedos de Aragón, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Extremadura sufrieron las consecuencias del pedrisco a pocos días de iniciarse la vendimia.

Los daños se elevaron cuando en septiembre se produjo una doble DANA o depresión aislada a niveles altos que perjudicó a explotaciones de producción tardía de Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, La Rioja y Navarra, según las mismas fuentes. EFE



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