El sindicato ESK ha solicitado este viernes la publificación «total» del servicio del transporte urgente de ambulancias en Euskadi, ya que, ha denunciado, actualmente las emergencias «se encuentran en una situación de emergencia».
El responsable de sanidad de este sindicato, Patxi Nicolau, y Asier Muñoz, delegado de ESK en La Pau, han comparecido este viernes ante los medios para denunciar el servicio que está dando esta empresa en Bizkaia y Álava.
Han recordado que cerca del 90 % del servicio de ambulancias urgentes en Euskadi está subcontratado, ya que Osakidetza es titular de tan solo 10 vehículos. En Bizkaia La Pau cuenta con 35 ambulancias y en Álava con 17, según los datos que han facilitado.
Muñoz ha dicho que la situación del servicio de ambulancias de emergencia está generando un «riesgo intolerable para la salud de la población» y ha puesto como el ejemplo más «lamentable» la muerte de un paciente de Llodio por una parada cardíaca.
Ha explicado que tan solo en agosto se han dado incidencias en más de 200 turnos, lo que supone un 20 % del total de la red de emergencias subcontratadas.
De estas incidencias, según ha dado a conocer ESK, algo más de la mitad de las veces supuso que la ambulancia dejó de funcionar durante todo el día y dejó sin asistencia a los pueblos que cubría.
Muñoz ha añadido que las faltas de relevo se produjeron en un 72 % por no cubrir vacaciones de trabajadores y ha recalcado que, además, la falta de contratación de personal de enfermería ha hecho que sea «algo habitual» que las ambulancias Soporte Vital Avanzado (SVA), las UVI móvil, se conviertan en soportes básicos.
Ha advertido de que el servicio de ambulancias es «especialmente sensible a los recortes» en otros servicios de Osakidetza, ya que la falta de médicos en los PAC, cierres de estos, las listas de espera en los ambulatorios y el «recorte» en el transporte no asistido provocan un aumento «muy notable» de la carga de los servicios de emergencias.
«Esto significa más ambulancias ocupadas durante más tiempo, o lo que es lo mismo las personas que sufran accidentes, infartos o ictus son atendidas más tarde, con las consecuencias que eso supone para sus patologías», ha dicho.
La considerado que la «negligente gestión» por parte de La Pau del servicio solo ha sido posible por una «falta crónica de control y supervisión» del cumplimiento del contrato por parte del Gobierno Vasco.
A este respecto, se ha referido a la información que este viernes publica El Correo en la que se asegura que esta empresa va a ser sancionada con más de un millón de euros por parte de Osakidetza por incumplimientos del contrato.
Muñoz ha aclarado que esta multa tiene su origen en faltas detectadas en octubre del año pasado, se ha preguntado cuándo se inspeccionará lo ocurrido este verano y ha afirmado que esa multa la pagará con el «salario no paga a su plantilla y con el dinero de todos los contribuyentes, ya que es una empresa que «vive de licitaciones públicas».
Además del caso de Llodio, el delegado de ESK en La Pau ha citado otros de este verano como que las ambulancias de las playas de Plentzia y Bakio no han estado operativas «ni un solo día completo en agosto» o que el SVA de Durango ha llegado a estar 36 horas seguidas «inoperativa».
Ha denunciado que «mientras que La Pau era incapaz de atender sus obligaciones en el servicio de emergencias» ha prestado servicios a otros contratos que le «reportan beneficios extra» como las fiestas de Bilbao y la atención sanitaria en San Mamés y Mendizorroza.
Ante esta situación, ha reclamado la publificación del total de subcontratas con el mantenimiento de la plantilla y que así la sociedad vasca «recupere el servicio de emergencias que necesita». EFE






