El miércoles, Gipuzkoa hacía pública su recaudación (disminución del 19,9%). Ayer jueves, Bizkaia hacía lo propio (-19,7%). Hoy la Hacienda de Álava, los últimos en transparencia y con la mayor caída.

La recaudación fiscal de las tres haciendas vascas cayó un 19,9 % hasta julio, ya que ingresaron 6.833 millones de euros, lo que supone 1.696 millones menos que en el mismo periodo del año anterior.

Álava ha recaudado hasta julio un total de 917,6 millones de euros, lo que supone una bajada del 20,3 % con respecto al mismo periodo del pasado año, es decir, 234,4 millones menos ingresados en las arcas forales debido a la crisis económica generada por la covid-19.

La Diputación alavesa ha informado este viernes de que la bajada ha sido generalizada tanto en los impuestos directos, donde se han recaudado hasta julio un total de 419 millones de euros, un 12,7 % menos que en los siete primeros meses de 2019, como en los indirectos, donde la recaudación ha sido de 416 millones, un 24,3 % menos, caída motivada principalmente por los descensos en el IVA y en Hidrocarburos.

La entidad foral ha remarcado que la disminución de la actividad económica durante la pandemia, así como los aplazamientos del IRPF y Sociedades para asegurar la liquidez a familias y empresas, y la permanencia del tejido económico alavés están detrás de esta caída de la recaudación.

Así en el ámbito de los impuestos directos, la Hacienda alavesa ha recaudado hasta julio a través del IVA un total de 255,7 millones de euros, un 28,8 % menos que en 2019, lo que se justifica por el descenso de la actividad económica y el consumo. La entidad foral también indica que las solicitudes de cuotas a devolver en este impuesto no han disminuido en la misma proporción que las cuotas a ingresar, lo que ha motivado también parte del descenso en el recaudación acumulada del IVA.

Por el impuesto de Hidrocarburos, las arcas forales han recibido 103 millones de euros, un 19,8 % menos. En este caso la Diputación observa que se ha atenuado la bajada registrada en junio (-30,6 %) por una «leve mejoría de la actividad».

En cuento a los impuestos indirectos, a través del IRPF la recaudación ha sumado 348,5 millones un 15,1 % menos. En este caso el retraso del inicio de la campaña presencial de la renta, así como el aplazamiento a noviembre del pago de las declaraciones positivas han distorsionado el comportamiento habitual.

Así el balance de la campaña de la renta en julio presenta un saldo negativo para la Hacienda alavesa de 97,7 millones de euros cuando el pasado año el importe negativo fue la mitad, de casi 45 millones de euros.

La Diputación alavesa indica que se prevé recuperar en el mes de noviembre esta caída cuando los contribuyentes efectúen los ingresos de las declaraciones positivas.

Respecto a la evolución de las retenciones de trabajo, que marcan la tendencia del empleo y los salarios, la recaudación ha bajado un 0,83 %, un dato más positivo que el reflejado en junio (cuando la caída fue del 1,4%), aunque la Diputación confirma la tendencia de descenso de la recaudación por este concepto.

Con respecto a los pagos de autónomos, la caída para la Hacienda es de algo más del 43 %, por efecto de la anulación de los abonos fraccionados correspondientes al primer semestre del 2020, lo que ha supuesto casi 6,5 millones menos.

Las arcas forales han recaudado hasta julio 32,9 millones en el Impuesto de Sociedades, un 6,26 % menos. En este caso el efecto negativo ha estado en el aplazamiento de la presentación y pago de este tributo hasta finales de septiembre para las micro y pequeñas empresas.

«Nos preocupa el efecto en la disminución de la actividad. Sin embargo, la caída en la recaudación tiene que ver también con los aplazamientos de impuestos aprobados por la Hacienda, que corregirán esta tendencia en los últimos meses del año y que, además, están suponiendo un balón de oxígeno para muchas empresas y familias”, ha argumentado la nota el diputado general de Álava, Ramiro González.


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