Felipa, reclusa del Centro Penitenciario de Álava desde 2012, cree que transcurrido un año desde que el Gobierno Vasco asumió la gestión de las cárceles de Euskadi persiste una «gran falta de personal» y sigue siendo necesaria más formación para el empleo: «Poco cambio hemos visto», ha resumido.
Felipa ha intervenido este lunes en la cárcel de Nanclares en una jornada de trabajo con motivo del primer aniversario del traspaso de esta competencia (la fecha oficial es el 1 de octubre) y ante la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, ha dicho que los presos están «a falta de muchas cosas», aunque ha admitido que el cambio en la gestión «se ha sentido un poco».
Ha advertido de la «gran falta de personal», desde empleados de administración a terapeutas y educadores, y ha criticado que los reclusos aún están a la espera de que se les ofrezcan cursos de Lanbide para «poder salir con formación a la calle».
MEJORA LA COMIDA EN LAS CÁRCELES
Otro recluso de esta cárcel, Francisco Javier, preso desde 2016, ha valorado que en este «difícil año de transición» ha habido una «mejora en los cocinados y en la materia prima, a pesar de lo que se ha encarecido la cesta vasca de la compra».
FALTAN PSICOLOGOS
Ha criticado sin embargo que en este tiempo ha aumentado la población reclusa, lo que se ha traducido en «un déficit de los equipos de tratamiento». «Hay un sentir general de ausencia de psicólogos suficientes» a pesar de que «cada vez más compañeros» tienen enfermedades mentales, ha expuesto.
«El centro hace lo necesario (con estos reclusos) pero noto la falta de respuesta de las administraciones del exterior», ha lamentado Franciso Javier, que ha instado al Departamento de Artolazabal «a implicarse más en la escucha de las demandas de los funcionarios e internos».
Ha pedido también dejar atrás las restricciones de la pandemia y ganar interacción social entre módulos, y que sea posible cursar estudios superiores en la cárcel, no solo grados. De hecho, ha demandado que «la formación laboral sea un pilar del centro» porque si los presos no salen «preparados para el mundo laboral, será difícil que una vez salgan puedan aportar a la sociedad».
«Hace un año nos ilusionamos mucho con las palabras del Gobierno Vasco, que dijo que habría más y mejor tratamiento para una mejor reinserción. Sinceramente la gran mayoría de compañeros no valoramos que un año después haya habido mejoras en este ámbito», ha lamentado.
Tras escuchar el testimonio de ambos reclusos, el juez y asesor en materia penitenciaria del Gobierno Vasco Jaime Tapia ha agradecido tanto las palabras positivas como las críticas: «Vuestras aportaciones no caen en saco roto», les ha dicho.
Tapia ha señalado además que los problemas que había en la gestión carcelaria «no se resuelven de la noche a la mañana» y que en este primer año la pandemia también ha limitado el margen de actuación. «Necesitamos tiempo», ha añadido.
En esta misma idea ha incidido la consejera, que antes de escuchar a Felipa y a Francisco Javier, ha explicado que costará «años y pedagogía» consolidar el modelo penitenciario vaco, aunque sus bases ya están «asentadas».
«Tenemos una hoja de ruta clara pero necesitamos el apoyo de todos. No será un camino breve, sino de largo recorrido», ha resumido Artolazabal.
Artolazabal pide a los sindicatos de prisiones que se sienten a negociar
La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, ha pedido a los sindicatos con representación en los centros penitenciarios vascos que se sienten a negociar y «pongan encima de la mesa sus propuestas».
En este tiempo el Gobierno Vasco ha alcanzado varios acuerdos con el sindicato mayoritario Acaip-UGT -que han sido criticados por el resto de centrales- para mantener las condiciones de trabajo hasta que en el plazo de dos años se defina una nueva relación de puestos de trabajo (RPT).
La consejera ha agradecido de manera explícita a Acaip-UGT su «disposición a hablar desde un planteamiento crítico» porque es consciente de que «no está siendo nada fácil», de que «los cambios dan vértigo» y de que en estos meses ha habido «muchas jubilaciones».
«Valoro mucho los acuerdos firmados con este sindicato que nos han permitido disponer de 2 años para poder trabajar bien la RPT y también tener en breve un bolsa de trabajo que nos ayudará a reforzar la plantilla», ha dicho.
Al resto de sindicatos les ha «animado» a dialogar, a hacer «una crítica constructiva» y a «desde sus legitimas reivindicaciones poner encima de la mesa sus propuestas».
«Nadie podrá decir que no les hemos invitado a participar en el proceso y desde aquí hoy reitero esa invitación», ha subrayado la consejera.
En la jornada de trabajo en la cárcel de Nanclares han participado representantes de Acaip-UGT, mientras que el resto de sindicatos estaban invitados al acto institucional organizado con motivo de La Merced, patrona de los funcionarios de prisiones, aunque a partir del año que viene en Euskadi esta celebración se trasladará al 18 de julio, Día Internacional de Nelson Mandela.
CCOO no ha acudido al acto institucional porque este solo busca «maquillar» la situación de «retroceso, sin precedentes de las prisiones vascas y su personal penitenciario» desde que se materializó su transferencia a Euskadi el 1 de octubre de 2021.
Este sindicado ha denunciado tanto la «degradación del tratamiento penitenciario», ya que «ha pasado de ser una intervención individualizada a una cuestión de estadísticas», como el «recorte en el empleo público», con bolsas de empleo que «sólo son parches» y se traducen en «precariedad laboral», por lo que ha exigido una OPE. EFE







A ver qué pasa con la comida para los presos hombre!!!!!
Los menús escolares que pagamos los padres pueden ser una basura, pero la comida a los presos por favor, que sea de la mejor calidad posible, a ver señores del gobierno vasco, arreglen eso.
Que necesitan los señoritos??? Mejor trato? Mejor comida? Se creerán que están en un hotel, no te jo….
Claro a la cárcel van para estar contentos!!
Si vivirán mejor y tendrán más recursos los presos de la cárcel que nuestros abuelos en las residencias, los niños en los colegios y comedores, personas con necesidades especiales en pisos tutelados…