Se nota que no queda nada. Pocas horas para que abra la nueva estación de autobuses de Vitoria.

Hace un momento, todas las luces interiores están encendidas. Dos limpiadores se afanan en los últimos detalles y un coche de la Policía Municipal en el exterior, es todo lo que se mueve hoy. Sin olvidar a unos cuantos curiosos que rodean el edificio.

Las dársenas ya tienen la información en marcha en sus carteles (horario y día por el momento), las máquinas de vending preparadas para sus primeros clientes y luces verdes en el parking.

Pero de momento, la verja de entrada cerrada a cal y canto. Abrirá a las 4,55 para recibir al primer autobús procedente de Pontevedra.

 



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