La estación nueva de autobuses de Vitoria-Gasteiz empieza a dar problemas hace tiempo, y no ha cumplido ni siquiera un año desde su inauguración.
Esta semana la barrera de apertura y entrada del complejo aparecía rota y «arreglada» con cinta aislante en una chapuza de país bananero. Hay que tener en cuenta que esa imagen la ven muchos ciudadanos de otras localidades cuando llegan a nuestra ciudad.
Esta imagen se une a los problemas de los trabajadores con el frío en el interior de las oficinas, o al cambio de empresa de limpieza de hace unas semanas por incumplir sus cometidos.





