La Fiscalía de Álava acusa al conocido empresario de la construcción en Vitoria Antón Iráculis de desviar supuestamente 34,7 millones de euros en plena de crisis de sus empresas con «beneficio patrimonial indebido en claro perjuicio a sus proveedores», según publica hoy El Correo.
Se enfrentará a una petición que va entre los 8 años y 13 años de cárcel, siempre según el diario que cita fuentes judiciales.
Iráculis habría cometido hasta tres supuestos delitos. Uno de falsedad, otro de spropiación indebida y otro de continuada insolvencia punible.
El empresario fue en los tiempos de bonanza uno de los constructores más importantes de la ciudad, por no decir, el más. Ligado a grandes hoteles españoles como el Ciudad de Vitoria, el Domine de Bilbao o el Puerta de América en Madrid.
El Correo anuncia textualmente que podría sentarse en el banquillo junto a su esposa, sus dos hijas y su mano derecha Pablo Couto.



A ver si la fiscalía no es tan tonta como la diputación de Araba y cobra lo que tenga que cobrar en metalico y no en “esculturas”.