La Vitoria-Gasteiz Film Office parece estar dando sus últimas bocanadas. Este proyecto nacido en 2010 para ayudar a los profesionales del sector audiovisual e intentar atraer producciones de cine o televisión a la ciudad puede haber recibido la puntilla estos días. El Ayuntamiento ha anunciado que ha acometido obras de acondicionamiento en las instalaciones de la Film Office en la calle Correría para habilitar tres nuevos espacios de trabajo. La excusa es que así amplía el semillero de empresas del Casco Medieval. La realidad es que remata un proyecto ya malherido.
En el número de octubre de la revista Dato Económico, la concejala socialista Maite Berrocal ya denunciaba que se estaba dejando morir este proyecto. El año 2.011 fue el último donde la Film Office contó con presupuesto propio. Ahora no se encuentra ninguna partida concreta y sus gastos se asignan a partidas generales.
Fernando López Castillo, responsable actual de la Film Office, está solo. Antes hubo dos administrativos que se encargaban de actualizar la información y de desarrollar, entre otras cosas, las bases de datos profesionales, las de empresas del sector, localizaciones… Hoy no están.
La concejal socialista pide en Dato Económico que “se dote de presupuesto, se ponga gente y se vaya a por la gestión de la oficina en Euskadi”. Berrocal se refiere a activar un proyecto denominado Euskal Film Commission de la que se habló hace varios años. Vitoria era la ciudad elegida para el reto. Y se preveía un presupuesto de 240.000 euros para la oficina vasca y la alavesa, en conjunto. Hoy ese proyecto parece una absoluta utopía y todo apunta a que, una vez más, Bilbao se llevará el gato al agua. Esta vez por la desidia en este asunto de nuestro Ayuntamiento.


