La Comisión de Seguimiento del III Acuerdo Interinstitucional para la mejora en la atención a mujeres víctimas de la violencia machista ha asegurado que la Ertzaintza está realizando un «análisis profundo» sobre las circunstancias del asesinato de Maialen Mazón presuntamente por parte de su expareja con el objetivo de «revisar los protocolos que sean necesarios».

Esta comisión, presidida por la presidenta de Emakunde, Miren Elgarresta, se ha reunido este viernes en Vitoria para estudiar el caso de la última mujer asesinada en Euskadi, Maialen Mazón, a manos de su expareja, que contaba con una orden de alejamiento, un hecho conocido por la Ertzaintza desde hace meses.

Esta mujer fue asesinada el pasado domingo en Vitoria y su muerte ha suscitado una polémica en torno a su seguridad después de que el consejero de Seguridad, Josu Erkoreka, diera a conocer que la Ertzaintza sabía desde el pasado mes de enero que su agresor no estaba cumpliendo la orden de alejamiento que tenía sobre ella, algo que ocurría de manera consentida ya que la víctima aseguró a la Policía vasca en varias ocasiones que no se sentía en peligro.

«Desde el día de los hechos la Ertzaintza está realizando un análisis profundo de lo ocurrido en el tiempo transcurrido desde que tuvo conocimiento de este caso en el mes de enero, cuando su presunto asesino quebrantó la orden de alejamiento», ha señalado en una nota el Departamento de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, del que depende Emakunde.

El objetivo, ha añadido es «revisar los protocolos necesarios y mejorar la coordinación con el resto de instituciones y agentes implicados en la protección de las mujeres», concretamente entre la Fiscalía, la Judicatura y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado».

Sin embargo, la comisión no ha concretado a los medios de comunicación los detalles que se han analizado en la reunión y ha subrayado que mantendrá «con discreción», como en otras ocasiones, la información que vaya recabando para «seguir avanzando en el análisis» y para «apuntar certeramente a los puntos de mejora».

La comisión ha pedido a los medios de comunicación «responsabilidad» para ejercer su derecho a la información «evitando difundir públicamente detalles privados» sobre las mujeres asesinadas por respeto a las propias víctimas, a sus familiares y a sus hijos.

Maialen, embarazada de gemelos, fue hallada sin vida en un apartahotel de Vitoria. Junto a su cuerpo estaba su hija, de tres años, que no sufrió daños.

El presunto asesino, de 33 años, huyó y fue detenido por la Guardia Civil en el peaje de la AP-69 en la provincia de Zaragoza. El martes ingresó en prisión provisional, comunicada y sin fianza.

La comisión de seguimiento también ha analizado el caso de la otra mujer asesinada en Euskadi este año, Lourdes del Hoyo, a la que también su expareja asesinó el pasado 16 de mayo en la localidad guipuzcoana de Orio disparándole con una escopeta con la que después se suicidó.

Mientras se reunía la comisión, el lehendakari, Iñigo Urkullu, ha dicho en el pleno de control del Parlamento Vasco que la sociedad «en su conjunto» ha vuelto a «fallar» con el asesinato de Maialen Mazón, y ha subrayado que ella, como otras mujeres asesinadas, «fueron víctimas de un asesino, de sus decisiones y acciones, y no hay más».

Urkullu: La sociedad en su conjunto ha vuelto a fallar con el asesinato de Maialen

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha considerado que la sociedad «en su conjunto» ha vuelto a «fallar» con el asesinato de Maialen Mazón, y ha dicho que ella, como otras mujeres asesinadas, «fueron víctimas de un asesino, de sus decisiones y acciones, y no hay más».

Urkullu ha respondido en el pleno de control del Parlamento Vasco a una interpelación presentada por EH Bildu sobre la respuesta a la problemática de la violencia machista en Euskadi, después del asesinato en Vitoria el pasado domingo de Maialen Mazón presuntamente a manos de su expareja.

El de esta joven fue el segundo asesinato machista del año en Euskadi. El primero fue el de Lourdes del Hoyo, a la que también su expareja asesinó el pasado 16 de mayo en la localidad guipuzcoana de Orio disparándole con una escopeta con la que después se suicidó.

En el caso de Maialen se ha suscitado una polémica en torno a su seguridad después de que el consejero de Seguridad, Josu Erkoreka, diera a conocer que la Ertzaintza conocía desde el pasado mes de enero que su agresor no estaba cumpliendo la orden de alejamiento que tenía sobre ella, algo que ocurría de manera consentida ya que la víctima aseguró a la Ertzaintza en varias ocasiones que no se sentía en peligro.

Urkullu ha dicho que las administraciones y la sociedad en su conjunto deben «seguir trabajando para que no haya espacio de impunidad alguno» y para mejorar la atención a las víctimas de la violencia machista.

«Maialen y Lourdes fueron víctimas de dos asesinos y el foco lo ponemos en los asesinos; no están entre nosotros porque dos personas así lo decidieron y como institución corresponde adoptar todas las medidas para que esto no vuelva a ocurrir y hacer frente a las posibles brechas que pudiera haber», ha explicado.

Ha reconocido que aunque los medios «nunca serán suficientes mientras exista un solo caso», Euskadi es la comunidad que «más recursos destina a proteger» a las mujeres víctimas.

Se ha referido a que este mismo viernes se celebra una reunión de la comisión de seguimiento del tercer acuerdo para la mejora de la atención de las víctimas de la violencia machista y que allí se tratará la «tragedia» sucedida estas semanas en Euskadi, desde una perspectiva «objetiva y crítica», también en lo referente a la «falta de recursos».

El lehendakari ha exclamado «¡Ningún asesinato más!» y ha explicado que las leyes y las medidas de atención y protección son necesarias, pero la «raíz del problema está en una desigualdad asimilada que hay que desterrar de manera urgente».

Ha insistido en que «Euskadi no acepta los asesinatos machistas» y por ello no se va a parar hasta que «las mujeres sean libres».

«Cada vez que hay un asesinato hemos fallado como institución y como sociedad» y ha reiterado que las fallecidas son «víctimas, no eligieron su destino».

Urkullu ha aclarado que se fallaría como sociedad si se concluyera «que estos asesinos no son más que unos locos», porque ese es un análisis «simplista» que no ayudará a resolver el problema «de base, estructural».

Tras expresar el «dolor, la ira y el malestar» que producen estos asesinatos, Urkullu ha recalcado que pese a estos fracasos colectivos se debe buscar la mejora «permanente» en esta materia, porque «hacer frente a esta violencia es una prioridad para este gobierno y este país». EFE



Dejar respuesta