El futuro del Ikea pendía de un hilo. El restaurante corría un serio riesgo de cierre, ya que su propietario, el Grupo Urvasco se encontraba en concurso de acreedores. Para más inri, su jefe de cocina Iñaki Moya, abandonaba los fogones hace unas semanas.

Sin embargo, hay buenas noticias. Zuriñe y Sergio Berriozábal, y la compañía Cimaraba Restauración S.L. ha adquirido el restaurante y sus cuatro inmuebles. Son los hijos del chef Berriozábal que trabajó en estas instalaciones en el pasado con éxito sobresaliente hasta su fallecimiento.

Según cuenta hoy el Correo, una oferta valorada en 445.000 euros ha sido aceptada por la administración concursal.

De esta forma, el mítico restaurante Ikea, que llegó a tener una estrella Michelin, parece que sale del atolladero. Ahora solo cabe desear suerte a los nuevos rectores del local y desearles muchos éxitos.

 

 


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