El Parlamento Vasco ha instado al Departamento de Salud a que se sigan realizando cribados masivos en municipios en los que se detecten posibles focos de covid-19 y en los centros educativos en los que sea necesario para la detección de asintomáticos siempre según la situación epidemiológica de cada momento.
Así se recoge en una enmienda del PNV y PSE a una iniciativa original de EH Bildu que ha sido aprobada con los votos de los dos grupos que sustentan el Gobierno Vasco de coalición y que suman mayoría parlamentaria, mientras que toda la oposición ha votado en contra.
La resolución ha salido adelante después de que Osakidetza haya llamado a los vecinos entre 17 y 60 años de Azkoitia (Gipuzkoa) y del barrio vitoriano de Sansomendi a realizarse pruebas masivas por ser zonas en las que la incidencia de la pandemia es mayor que en otros puntos de Euskadi.
La Cámara ha debatido sobre la realización de pruebas PCR en un pleno en el que la oposición, de nuevo, ha reprochado al PNV y el PSE su falta de voluntad de llegar a acuerdos, lo que han negado nacionalistas y socialistas.
Se ha rechazado, al votar en contra PNV, PSE y Vox y abstenerse el PP, una enmienda transaccional de EH Bildu y Elkarrekin Podemos-IU en la que ambos grupos proponían al Departamento de Salud la constitución de un clúster con otras consejerías y entidades de investigación para que Osakidetza «desarrolle eficazmente la estrategia de testeo, seguimiento y vigilancia epidemiológica».
Asimismo se pedía extender la realización de PCR y test antígenos a toda la población en los pueblos y ciudades donde existan altos niveles de contagio o focos de contagio, en el marco de un calendario y un plan, con el fin de profundizar en la detección de personas asintomáticas.
También planteaban pruebas de covid-19 entre los profesionales más expuestos al virus y ampliar el personal de rastreadores, laboratorios y equipos de recogida de muestras.
La enmienda del PP-Cs también ha sido rechazada. Este grupo instaba al Gobierno Vasco, entre otros puntos, a aceptar el servicio del Ejército en las labores de rastreo si fuera necesario, a lo que la parlamentaria del PNV Irune Berasaluze ha replicado que en Euskadi no se necesita al Ejército español.
Durante las intervenciones, la impulsora del debate, Rebeka Ubera (EH Bildu) ha defendido el contenido de su enmienda transada y ha compartido la decisión de cribados masivos en Azkoitia y Sansomendi pero ha confiado en que esta medida «no sea solo un golpe mediático» y ha opinado que el Pan Bizi Berri del Gobierno Vasco «es un copia y pega» de lo que dice el ministro de Sanidad, Salvador Illa.
La nacionalista Irune Berasaluze ha recordado que Euskadi está a la cabeza a nivel estatal en realización de PCR y tiene una alta capacidad de rastreo de positivos y contactos, aunque ha reconocido la dificultad de «protocolizarlo todo» porque la situación de la pandemia es cambiante y obliga a tomar decisiones diarias. También ha recordado que se hacen «muchas» pruebas en colegios y entre los profesionales de servicios sociales que están permitiendo controlar los focos.
Susana Corcuera (PSE) ha recordado a EH Bildu que muchas de sus peticiones planteadas fueron recogidas por los dos socios de Gobierno para intentar negociar un acuerdo al que la coalición soberanista se ha negado y ha pedido a los parlamentarios confiar en el plan Bizi Berri.
Iñigo Martínez (Elkarrekin Podemos-IU) ha reprochado al PNV y PSE que no hayan secundado la enmienda conjunta, ha denunciado la sobrecarga de trabajo en Osakidetza y la precarización, y ha reclamado una planificación de actuación con entidades de investigación y profesionales.
Laura Garrido (PP+Cs) ha pedido al PNV y PSE gestos a esa voluntad de acuerdo que expresan y ha opinado que lo aprobado por el Parlamento es «continuista» y poco ambicioso.
Desde Vox, la única parlamentaria, Amaia Martínez, ha insistido en que la dispersión de competencias entre las comunidades autónomas «en lugar de ayudar» complican más la gestión de la pandemia. EFE




