Kit feminista para Vitoria y actividades para el 25N

Representantes institucionales, asociaciones y ciudadanos han sumado sus fuerzas para mostrar su rechazo a la violencia machista este 25 de noviembre, una jornada que ha puesto el foco en los estereotipos y los micromachismos que son aceptados en la vida cotidiana.

Cientos de personas han participado en las concentraciones que han tenido lugar este mediodía frente a ayuntamientos, diputaciones y otras instituciones, y que preceden a las manifestaciones convocadas por el movimiento feminista para esta tarde en las tres capitales vascas y en diferentes localidades.

A lo largo del día se han sucedido también las declaraciones de representantes políticos y la difusión de estudios que evidencian que las víctimas de la violencia tardan en el País Vasco en denunciar su situación 11 años y 7 meses, tres años más que en el resto de España.

Según un estudio presentado por la diputada foral de Empleo, Inclusión Social e Igualdad de Bizkaia, Teresa Laespada, en 2020 este territorio registró «2.961 victimizaciones», lo que supuso, junto con la de 2019 (2.989), la cifra «más alta de los últimos 18 años».

Desde el Gobierno Vasco, la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, ha señalado que entre el 35 y el 40 % de los reclusos internados en cárceles vascas están en prisión por delitos relacionados con este tipo de violencia.

El 80 % de ellos asiste a cursos de formación dirigidos a corregir su conducta, ha señalado.

Artolazabal ha señalado que las víctimas demandan «un trato más cercano y empático» en el ámbito judicial tal como le trasladaron representantes de las asociaciones Gizargi, Bizirik, Biziatu y Guerreras del Alto Deba con las que mantuvo una reunión.

Ha defendido también la necesidad de mejorar los protocolos que se aplican a las víctimas y actuar sobre la situación de los agresores.

El Parlamento Vasco ha interrumpido a mediodía la sesión plenaria para que los parlamentarios pudieran tomar parte en una concentración en el exterior del edificio, que durante todo el día lucirá un punto lila, símbolo de la lucha contra la violencia machista y estará iluminada en este mismo color.

El delegado del Gobierno en el País Vasco, Denis Itxaso, por su parte, ha hecho un llamamiento a reflexionar sobre «todos y cada uno de los micromachismos que presiden nuestras vidas cotidianas» y que a veces se toleran «de forma acrítica».

Itxaso ha destacado durante su participación en la concentración organizada este mediodía ante la Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa la importancia del trabajo de las distintas instituciones, así como de las campañas de sensibilización y el que pueden hacer los ciudadanos en sus casas y en las escuelas «para ir erradicando esa subcultura del machismo que es la que anida y es la está detrás de muchas agresiones».

En el mismo sentido se ha manifestado el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, que ha instado también a la ciudadanía a identificar y «desactivar» los estereotipos y «pequeñas agresiones y actitudes discriminatorias» contra las mujeres que se producen en la vida cotidiana, porque son «la base de la violencia machista».

Estos «micromachismos» constituyen el eje de la campaña lanzada por la institución foral guipuzcoana con motivo de la conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres que se desarrolla bajo el lema «Ante la violencia machista, no seas parte del público».

Las concentraciones se han sucedido en la capital vizcaína, donde alrededor de 100 personas han participado en la convocada por UGT-Euskadi en la Plaza Moyua, mientras el obispo de Bilbao, Joseba Segura, ha participado en la llevada a cabo en la basílica de Begoña, mientras sonaban las campanas del templo.

Mientras, el pleno del Ayuntamiento de Bilbao ha pedido a la ciudadanía que se coloque la chapa morada, como «símbolo de repulsa y denuncia a esta violencia en todas sus formas y grado».

El 25 de noviembre ha sido conmemorado también por el Ayuntamiento de San Sebastián, cuya corporación ha guardado un minuto de silencio por las víctimas al inicio del pleno ordinario que celebra este jueves, además de en otras localidades del territorio.

En Álava las instituciones locales se han congregado de forma unitaria en la Plaza de la Provincia de Vitoria, mientras el obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, ha estado en una concentración en el Seminario que ha terminado con un repique de campanas en memoria de las víctimas de maltrato. EFE

Cientos de mujeres se manifiestan en Euskadi contra la violencia machista

Cientos de mujeres, convocadas por el movimiento feminista, han salido a la calle en Euskadi este 25N para mostrar su rechazo a la violencia contra las mujeres y «reapropiarse» de los espacios considerados inseguros, bajo el lema «¡Organicemos la autodefensa feminista!”.

En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, la Plaza del Sagrado Corazón de Bilbao ha acogido, bajo una intensa lluvia, a cientos de mujeres que se han desplazado en varias columnas desde distintos barrios de la ciudad.

La manifestación, en la que ha participado la directora de Emakunde, Izaskun Landaida, ha recorrido el centro de la ciudad encabezada por una pancarta con el lema central de la convocatoria, junto a otras en las que se leían consignas como «Prostitución, abolición».

Previamente, varias columnas de manifestantes han salido hacía la plaza del Sagrado Corazón desde distintos barrios de la ciudad donde se han producido más agresiones a mujeres durante el último año, como la plaza de Bilbao La Vieja, que ha recorrido los alrededores de Urazurrutia, y la calle Prim, por las inmediaciones de Iturribide.

Las feministas, que también se han manifestado en Vitoria y San Sebastián, han reivindicado con estas marchas la apuesta por «autoorganizarse» para defender sus vidas frente a la violencia contra las mujeres.

Ante el aumento durante el último año de las agresiones en el ámbito doméstico, nocturnas y tránsfobas, las feministas han reivindicado «el derecho a vivir, de una vez por todas, vidas libres de violencia».

Según el movimiento feminista, los feminicidios y las agresiones sexuales son sólo «la punta del iceberg de un problema estructural», ya que «son el resultado de un sistema que se asienta en unas relaciones de poder heteropatriarcales, racistas y clasistas». EFE


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