Opinión Norte Expres
La «bizkainización» de la política vasca da pasos adelante cada vez con menos pudor. El último capítulo que hemos tenido que presenciar los no nacidos en tan noble territorio ha sido el total ninguneo a Álava por parte de la Selección Vasca de Fútbol.
Este ataque permanente, está en la economía, en los presupuestos, en el aeropuerto de Foronda, en el número de consejeros, en la apuesta por los territorios….
Hoy, mucho se han cuidado los responsables del evento navideño en San Mamés de que no haya ni una pizca de algo que pueda representar a nuestro Territoio Histórico.
Que nadie se llame a engaño a estas alturas. La selección vasca de fútbol, o Euskal Selekzioa si atendemos a su nombre oficial, es más que una selección de fútbol. Es una legítima herramienta política para una legítima reivindicación política, la oficialidad de las selecciones vascas, y por ende, la independencia o la mayor autonomía de Euskalherria, según el encuestado sea de EH Bildu o del PNV, incluso para los que no comparten esa ideología, es un equipo cercano en el que se pueden sentir representados.
Hasta aquí todo normal, el fútbol desata pasiones y es un viejo conocido de los estrategas políticos. Pero ya no vale argumentar que no hay alaveses o jugadores del Alavés con el nivel suficiente para formar parte de ese equipo, el nivel deportivo no es el baremo más importante en este asunto. Es una decisión política que se ha tomado cuidadosamente.
La selección procura tener contentos a todos aquellos habitantes de las siete provincias, no suelen faltar navarros por ejemplo. Por eso la falta de cualquier mínimo aroma alavés dice mucho de lo que está pasando por la cabeza de los que mandan en Euskadi.
Álava se la trae al pairo. En Bilbao, que es donde se toman las decisiones, no les importan los alaveses que quieran sentirse identificados con este equipo y que se han llevado un buen jarro de agua fría. Pasan de Álava y no les importa que se les note.
Los alaveses, también, hemos pagado San Mamés de nuestros impuestos. Señor, Urkullu, usted es responsable directo de este ninguneo a Álava. No olvidamos. Usted permite la «bizkainización». La fomenta. Y por tanto, los seleccionadores siguen sus instrucciones.
Hace ya un buen rato preguntábamos a los candidatos del PNV en Vitoria y Álava por esta cuestión. Gorka Urtaran y Ramiro González. Seguimos esperando su respuesta. La callada es el respaldo al ninguneo.







