Tal y como adelantó Norte Exprés en exclusiva, el reloj de San Miguel necesita arreglos y dejará de dar la hora en Vitoria unos meses.
Este lunes han comenzado los trabajos de restauración del reloj monumental de la torre de San Miguel que se prolongarán por espacio de 3 meses.
El reloj ya ha detenido su marcha para dar inicio a las labores de desmontaje de las piezas que serán trasladadas a un taller de la ciudad donde se reproducirán los componentes que permitirá la restauración.
La empresa vitoriana Relojería Miriam – Hermanos Suescun es la encargada de acometer esta rehabilitación que el Ayuntamiento ha decidido llevar a cabo.
Los trabajos de restauración, por un importe de 30.250 euros, contemplan la fabricación de nuevos engranajes con materiales de mayor calidad, utilizando para ello técnicas de tallado del siglo XIX, así como la recuperación y aprovechamiento de una serie de piezas originales halladas recientemente. Además de incorporar estos elementos, el proyecto también plantea recuperar la decoración original del reloj.
FABRICADO EN MADRID
El reloj propiamente dicho se trata de un reloj mecánico fabricado por Tomás De Miguel en su taller de Madrid en 1857.
DETERIORADO
Se trata de un reloj de buena factura en cuanto a su concepción pero que, por la no excesivamente alta calidad de los materiales empleados, sufre un deterioro progresivo que, en la actualidad, afecta al funcionamiento del mismo (que cada vez precisa más ajustes) y, a corto plazo, puede desencadenar su deterioro definitivo e irreversible.
ULTIMA RESTAURACION HACE 25 AÑOS
La anterior restauración del reloj de la torre de la iglesia de San Miguel se llevó a cabo en el año 2000 y consistió principalmente en:
- el volteo de los engranajes,
- en la sustitución de la esfera exterior de cristal
- y reacondicionamiento del juego de agujas y su cuadratura.
Esta restauración parcial resultó adecuada en su momento pero la situación actual demanda una actuación más integral que afecte tanto al movimiento del reloj como a los otros elementos del mismo como son la esfera exterior, sus agujas, cuadratura y transmisiones de esfera, mazos y transmisiones de sonería.
Los elementos descritos, su carácter emblemático y su condición de patrimonio cultural de la ciudad, lo significan como propiedad crítica del Ayuntamiento. Acometer la tarea de su restauración antes de que el deterioro comprometa definitivamente su funcionamiento resulta imprescindible.
Reloj de la iglesia de San Miguel:
El movimiento, fabricado en 1857, consta de tres cuerpos: horas, cuartos y marcha. Los engranajes y casquillos son de bronce, los ejes de acero y los cubos de madera. Los puentes de fundición al igual que los cubos, van montados sobre una bancada de hierros descansando todo el conjunto sobre un caballete de madera.
La duración de la cuerda es de, aproximadamente, cien horas. El movimiento está decorado con motivos florales en pintura o purpurina dorada.
Tiene servicio nocturno para la sonoridad las campanas. Y exige a los técnicos estar presente en momentos determinados que se celebran actos en la ciudad: día 4 de agosto con la bajada del Celedón y 9 de agosto con la subida del mismo. El mantenimiento incluye el alumbrado exterior que iluminan las esferas.






