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EFE).- La dirección de CaixaBank ha anunciado este martes que, tras la integración de Bankia, pretende recortar su plantilla en 8.291 personas, lo que supone un 18,67 % del total de empleados del banco en España, de los cuales 69 serán de sus oficinas en Euskadi.

Los 69 salidas suponen el 7,14 % de los 966 empleados actuales de La Caixa en Euskadi, por lo que el País Vasco no será una de las comunidades más afectadas. Según los despidos anunciados por provincias, 24 trabajadores corresponderán a su plantilla en Álava, 23 a Bizkaia y 22 a Gipuzkoa.

El banco ha dado a conocer este ERE, uno de los mayores de la historia del sector financiero español, en una reunión en un hotel de Madrid con representantes sindicales en la que ha anunciado que se cerrarán 1.534 oficinas en el país, el 27,2 % de la red, es decir, una de cada cuatro.

Madrid, con 1.511 despidos; Andalucía, con 1.051; la Comunidad Valenciana, con 942, y Cataluña, con 754, son las más perjudicadas por el ERE.

La reestructuración tendrá también una incidencia destacada en otras comunidades como Baleares (358), Canarias (312), Castilla y León (286), Castilla-La Mancha (235), La Rioja (123) y Galicia (90).

Por provincias, las más afectadas por el ERE son, además de Madrid (1.511), Barcelona (595), Valencia (528), Las Palmas (293), Alicante (253), Granada (279), Sevilla (237) o Cádiz (125).

Tras la fusión con Bankia, CaixaBank cuenta actualmente en España con 44.400 empleados, sin contar personal de las filiales, que no están afectadas por el ajuste, y dispone de 5.639 oficinas en España.

CaixaBank se fusionó en 2012 con Banca Cívica, que integraba entre otras a Caja Burgos; y Bankia nació en 2010 integrando a Caja Madrid otras cajas como las de Ávila y Segovia.

El día de hoy estaba marcado en rojo en el calendario, puesto que ya se esperaba que la dirección diera a conocer el alcance del ERE.

No obstante, la cifra comunicada este martes ha sido algo más contundente de la esperada por los sindicatos, que creían que el ajuste podía situarse entre los 7.000 y 8.000 afectados, y finalmente ha superado la barrera de los 8.000.

El banco ha avanzado a los sindicatos su compromiso de poner en marcha un plan de recolocación que permita encontrar trabajo en un breve periodo de tiempo a todas las personas que salgan del banco, según han avanzado a Efe fuentes próximas a la negociación.

El banco justifica este plan de ajuste, que llevará aparejado el cierre de 1.534 sucursales en España, de un total de 5.639, por causas productivas y organizativas derivadas, principalmente, de la fusión entre CaixaBank y Bankia, y de la realidad del mercado, tanto por la persistencia de tipos de interés negativos como del avance de la digitalización de los clientes.

La entidad ha explicado a los representantes de los trabajadores que tratará de que las salidas se basen en la voluntariedad y que, en caso de que no sea posible conseguir el objetivo mediante esta fórmula, se realizarán por criterios de meritocracia, con el reto de que se mantenga el mayor talento posible en el banco, independientemente de la edad.

CaixaBank anunció a principios de mes su intención de iniciar un procedimiento de despido colectivo, previsto en el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores, con afectación a todos los centros de trabajo de la entidad, así como la modificación sustancial de las condiciones de trabajo, de acuerdo con el artículo 41 de dicho Estatuto.

El banco ha anunciado en reiteradas ocasiones su intención de que este ajuste de plantilla se realice de forma no traumática y primando la voluntariedad. El objetivo es tener cerrada la negociación a finales del segundo trimestre del año.

La entidad, presidida por José Ignacio Goirigolzarri y cuyo consejero delegado es Gonzalo Gortázar, suma 623.800 millones de euros en activos totales en España, lo que la convierte en el banco de mayor dimensión del mercado doméstico.

El recorte de personal y de oficinas, para aprovechar las sinergias de la fusión, es uno de los grandes retos que tiene el banco este año junto a la integración tecnológica. EFE


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2 Comentarios

  1. Bien por el Gobierno, (en este caso el PP). Ayuda a los bancos para que salven sus malas gestiones y cobren primas millonarias los consejeros, y lo agradecen siguiendo con el abuso de costumbre con sus clientes y con el despido de sus empleados. Luego se enfadan los gobiernos de derechas porque les acusamos capitalistas por ayudar a los ricos y a las grandes empresas. ¿A quién votan los ricos? ¿Los grandes empresarios? ¿Por qué la mayoría de votos de derecha se dan en los barrios pijos? ¿Por qué se han triplicado los millonarios desde el 2008, en tiempo de crisis? Mi abuelo que sabía de política esencial, decía: no hay más tonto que un obrero de derechas. En España siguen votando a los partidos capitalistas muchos obreros que agradecen que los señoritos les den lo suficiente para poder comer. 8000 despedidos equivale a unos cuantos millones más que cobrarán los consejeros de Caisabank y Bankia. Este último rescatado.

  2. No hay más tonto que un obrero de izquierdas.

    Casta a cosa de tu pasta

    Vótame para que yo viva como un marqués en mi chaletón

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