La intención del Athletic de Bilbao de aterrizar en Vitoria para crear un proyecto deportivo en la Ikastola Olabide ha desatado diversidad de opiniones entre los padres que llevan sus hijos a ese centro educativo.

Según ha confirmado un sector de estos padres a Norte Expres, “de entrada no estamos de acuerdo con esa hipótesis y ya se lo hemos hechos saber a la dirección del centro y a los padres que no les importa que venga un equipo de otra ciudad a dirigir la educación deportiva de nuestros hijos”.

El debate se centra en dos cuestiones fundamentales: la conveniencia o no de que sea el Athletic de Bilbao quien use la Ikastola para sus guerras particulares con el Deportivo Alavés y, por otro lado, en la inversión económica que acarrearía esta decisión.

Hay que recordar que el Athletic tenía un convenio de formación de jugadores con el Aurrerá de Vitoria. Ejercía sus labores de captación de futbolistas vitorianos y clases de tecnificación en Olarambe. De esta forma tenía las redes en Álava, si bien el acuerdo entre los rojillos y el Deportivo Alavés del año pasado sacó del mercado a los bilbaínos.

A partir de ahí, el equipo de Urrutia comenzó a moverse para recuperar su posición en Álava. Primero lo hizo en Alegría y después en Salvatierra. Ambas gestiones le salieron mal, pero continuó con la búsqueda que se centra ahora en la Ikastola Olabide, después de hacer algunos pinitos en Amurrio. Se desconoce el plan concreto de los bilbaínos para Olabide, que podría ir desde clases de tecnificación, hasta captación de jugadores por toda la ciudad y provincia.

Diversos medios publicaron que el acuerdo con la Ikastola se estaba ultimando y tendría que ver con la construcción de un campo de hierba artificial en el colegio. Actualmente es de arena. Y por aquí puede llegar el consenso con el Athletic.

Y aquí está la segunda parte de la película: la inversión económica que hay que acometer en la Ikastola. ¿Quién la hace? ¿El Athletic de Bilbao? ¿Una parte el club de fútbol y otra el propio centro educativo? Esta situación genera desasosiego en un sector de padres que no conocen el proyecto ni el gasto que puede ocasionar. Por ello, han sacado los sables a pasear.

De hecho, la situación ha obligado al centro educativo a organizar una Asamblea General Extraordinaria para el día 22. En su orden del día y en el punto número dos se tratarán las inversiones. Y aquí los padres preguntarán por las obras del campo y que motivo hay para que venga un club de fuera de Álava a abordar la cantera futbolística del Territorio.

Un aspecto que no ha gustado nada a estos padres, es ver las máquinas trabajando ya en el campo de fútbol, sin aprobar las inversiones. Es cierto que sin mucha celeridad, puesto que no se observan grandes avances. Pero ahí están.



Dejar respuesta