Un padre con dos hijos de tres años necesitó la ayuda de los bomberos el pasado sábado porque se quedó encerrado en la cocina de su vivienda, en la avenida de Budapest,  por un fallo mecánico en el sistema de apertura y cierre de puerta y no se podía abrir. El padre había roto un cristal de la puerta para intentar accionar la manilla desde fuera, pero el resultado no fue efectivo, por lo que los bomberos levantaron la jamba de madera, de manera que forzaron el resbalón para que retrocediera, liberando a los tres miembros de la familia que llevaban tiempo encerrados en la cocina sin ningún medio de comunicación ni herramienta alguna.

El humo negro que salía del garaje de un inmueble en la avenida Iruña Veleia fue el motivo de otra intervención de los bomberos el pasado sábado. Cuando llegaron la Policía Local les informó que se trataba del arranque de un vehículo con problemas de combustión que ha generado mucho humo y había activado la alarma. La dotación hizo una revisión extensa del local por si hubiese algún otro problema y, al mismo tiempo, intentó rearmar la alarma varias veces sin conseguirlo. Tras una inspección más minuciosa del sistema de alarma descubrió un pulsador accionado, por lo que se rearmó solucionando el problema.

En la plaza de Santa Bárbara los bomberos retiraron siete de los 37 perfiles horizontales de la pasarela porque estaban mal sujetos. Aunque los perfiles no afectan a la seguridad de la propia estructura, podían desprenderse por lo que se entregaron a empleados de la empresa para su carrecta colocación.

Una persona que pasaba por la calle informó ayer a los bomberos que se apreciaba olor a que algo se estaba quemando en las inmediaciones de un edificio cerrado, en la avenida de Gasteiz. Cuando la dotación llegó al edificio, observó luces en el interior por lo que accedió sin causar daños. Los bomberos comprobaron que el edificio tiene vigilancia y que el olor no procedía del interior, sino de la calle, ya que junto a la puerta encontraron fuego en una papelera, que apagaron con agua.

Los bomberos se desplazaron ayer hasta la localidad de Baños de Ebro para apagar un fuego de sarmientos secos en el borde de una finca, en una zona de viñas, que apagaron con agua. También fueron requeridos por la Ertzaintza para cerrar una puerta en la calle Baiona y un aviso les informó de la activación de una alarma de incendio en  un edificio de la calle Salvador García del Diestro pero en la revisión que realizaron comprobaron que la alarma no estaba activada, por lo que se había tratado de una falsa alarma.

También realizaron sendas intervenciones por fugas de agua. La primera, en la calle Eulogio Serdán, caía agua del techo procedente del sistema de refrigeración del local, por lo que se informó a su responsable de que precisaba una reparación. La segunda, en la calle Santiago, la fuga de una arqueta de agua inunda otra de suministros eléctricos, ambas comunicadas, por lo que procedieron al corte de agua.

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