El diputado general de Álava, Ramiro González, ha alertado del impacto que el parón económico por el coronavirus tendrá en la recaudación fiscal y ha advertido de que al contar con menos recursos habrá que «contener el gasto» y «reorientar» las prioridades del presupuesto.
El diputado general ha comparecido este martes por videoconferencia ante las Juntas Generales para informar de las medidas desarrolladas por su Gobierno durante la pandemia. Ha asegurado que la «prioridad urgente es la defensa de la salud y el reto siguiente es la recuperación económica sin desigualdad».
Ha alertado en este sentido del «riesgo» de que tras superar la crisis «las desigualdades sean más profundas». «Por ello, el reto no es solo la recuperación, sino que la recuperación económica evite la desigualdad, que la recuperación llegue a todos y para ello todos debemos sacrificarnos», ha dicho.
González ha recalcado que en este momento el «foco» del gasto público es «la atención socio-sanitaria de los colectivos más vulnerables». Así, la Diputación ha invertido un millón de euros para dotar de material de protección al personal foral.
Compras
En concreto, se han adquirido 80.000 mascarillas, 3.000 batas, 1.000 gafas, 170 buzos y 2.000 delantales y se está a la espera de recibir otras 180.000 mascarillas, 100.000 guantes 60.000 batas y 2.000 gafas.
De manera paralela a ese «gran esfuerzo» inversor para comparar elementos de protección, la Diputación ha «habilitado medidas tributarias para garantizar el mantenimiento del tejido económico alavés y el empleo», para lo que se han aprobado medidas urgentes «con la filosofía común de adelantar las devoluciones y retrasar los pagos».
La crisis sanitaria, ha constado el diputado en una nota, tiene «una importante vertiente económica», como demuestra el hecho de que «la crisis ha afectado al 98 % de las empresas alavesas», de las cuales el 90 % «ha sufrido afecciones importantes». La pandemia y sus consecuencias darán «un duro golpe» a la economía del territorio, ha vaticinado.
Durante su intervención ha valorado el trabajo desarrollado «desde el minuto uno» por el Departamento de Políticas Sociales para evitar contagios entre los usuarios de los centros de mayores y quienes les atienden. Entre las medidas adoptadas, ha destacado la puesta en marcha de un centro sociosanitario de referencia para albergar a los infectados con «necesidades asistenciales mayores».
Ha precisado además que ya se ha hecho la prueba del COVID-19 a todos los usuarios de las residencias públicas Zadorra, Ariznabarra, Sallurtegi y Samaniego, y a los de cinco centros privados, cuya «colaboración» y respuesta ante esta pandemia ha ensalzado.
No obstante, ha lamentado que las medidas de contención «no han podido impedir un número alto de contagios y fallecimientos» en las residencias tanto públicas como privadas. «Es una realidad compartida con otros territorios y comunidades autónomas, pero muy dolorosa», ha constatado González.
Ha añadido que se continuará con la realización «intensiva» de pruebas de detección del coronavirus, que ha contagiado a 45 trabajadores del Instituto Foral de Bienestar Social (IFBS), lo que supone un 3 % de toda la plantilla. En el conjunto de
Durante su comparecencia ha informado además de que los bomberos forales han protagonizado 450 servicios relacionados con la crisis sanitaria, como desinfecciones de residencias de mayores, centros de salud, accesos a centros de alimentación, farmacias, paradas de autobús y mobiliario urbano, entre otros espacios.
Ha subrayado también el «esfuerzo» del Departamento de Agricultura para facilitar la continuidad de la agricultura y ganadería y asegurar así la cadena de abastecimiento alimentaria. EFE









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