Opinión Zaintza Araba:

«La realidad supera a la ficción. Esta es la realidad que sufren familiares y usuarias y usuarios de residencias. El diputado de Acción Social de Araba, Gorka Urtaran, lejos de tomar medidas para que los cuidados sean dignos, de calidad y públicos, se dedica a otros menesteres, en busca de rédito político.

Nuestra asociación, Zaintza Araba, en 2024 hizo pública la situación que se vivía en la residencia Arabarren, avalada por la documentación y vivencias de los familiares, quienes denunciaron grandes deficiencias asistenciales. Lejos de tomar medidas para corregirlas, se dedicó a echar balones fuera, algo que hay que reconocer que hace muy bien.

Dos años después, familiares de Arabarren comparecen en juntas generales y denuncian lo ya denunciado en 2024. Esto demuestra que nada ha cambiado, es más, los problemas se han agudizado en esta residencia de plazas públicas y de gestión privada.

Conocemos, a través de familiares y de la prensa, que va a hacer una reorganización de personas usuarias en la residencia Arabarren. Esperemos que el sufrimiento que sufrieron familiares y usuarios, con los traslados de la residencia San Prudencio, se tengan en cuenta y no se repitan. Algo sobre lo que Zaintza Araba es escéptica.

Las sanciones a dos residencias que se han hecho públicas omiten el nombre de las mismas. Esto crea incertidumbre en las personas que están buscando residencia, que no cuentan con toda la información necesaria a la hora de valorar cual elegir. 

El señor Urtaran ha pasado de Diputado de Política Social a gestor inmobiliario, rozando el cinismo. Propone alquilar las viviendas para poder hacer frente al pago de las residencias, que rondan precios imposibles.

Lo que Urtaran no dice es que las PEVS  (prestaciones vinculadas al servicio) no fueron incrementadas en 2025 y tampoco lo han sido en 2026. El precio de las plazas públicas subió el IPC y el de las privadas el IPC más lo que cada empresa ha considerado.

Tal vez, el señor Urtaran no sabe que son muchas las personas que no tienen plaza pública y que, con su pensión, la PEVS y el alquiler de su vivienda, no pueden hacer frente al pago de la residencia privada. Estas personas se ven obligadas a vender su vivienda y/o hipotecar a sus familias.

Señor Urtaran, “zapatero a tus zapatos”. Esta sociedad lo que necesita son cuidados públicos y de calidad, no campañas publicitarias para informar sobre cómo seguir engrosando las arcas de quienes han encontrado un negocio en los cuidados.

Según un estudio del CENIE (Centro Internacional sobre la Longevidad), “la inversión en dependencia no debe entenderse como un mero coste, sino como una política pública con retorno social, económico y fiscal”. El informe estima que, en 2023, “cada euro destinado a prestaciones de dependencia generó alrededor de 1,6 euros de impacto sobre el PIB. Además, cerca de la mitad del gasto inicial retornó a las administraciones públicas a través de impuestos y cotizaciones sociales: por cada euro invertido, se recuperaron aproximadamente 49 céntimos, reduciendo de forma significativa el esfuerzo fiscal neto.” De lo que se paga a una trabajadora, el 49% revierte en hacienda.

Los cuidados no pueden ser vistos como un sobrecoste social, sino como un derecho que genera riqueza».

FDO: Zaintza Araba: Txaro Marquinez, Maita Ramos, Marixa Diaz de Arkaia.

2 COMENTARIOS

  1. El tema de residencias y mayores es demencial. A los abusos de los gestores de hacen caso omiso o se lavan las manos a las reclamaciones de los familiares IFBS, KONTSUMOBDE y hasta EL ARARTEKO………

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