El comité de Froneri, la antigua Miko, ubicada en Araia (Álava) ha convocado paros durante siete días de enero para protestar por lo que consideran un «modelo de relaciones laborales inhumano y salvajemente neoliberal» que pretende «vaciar de contenido la planta» y llevarse parte de la producción a otras zonas.

El sindicato ELA ha informado en una nota que a pesar de que en junio de 2018 se firmó «un buen convenio» la nueva dirección de la empresa trasladó hace meses su intención de llevar a cabo una reestructuración de la planta que, aseguró, no iba a suponer «ningún perjuicio para la plantilla actual».

ELA ha recordado que aproximadamente un tercio de los 400 trabajadores que forman parte de esa plantilla son fijos discontinuos y solamente trabajan un periodo concreto del año y ha denunciado que la «incertidumbre» que suponía ese anuncio se «ha resuelto pronto», ya que la reestructuración se ha venido plasmando en medidas cuya intención «ha sido claramente la de quitar trabajo a la planta», con la subcontratación y externalización de «actividades estructurales».

Además, la primera semana de este año los representantes de los trabajadores han tenido conocimiento de que se van a llevar a cabo «un gran numero de contrataciones» por empresas de trabajo temporal para realizar funciones que hasta ahora han venido haciendo trabajadores fijos discontinuos.

«Instamos a la empresa a que si su intención es la de destruir empleo lo haga de frente, con respeto a la plantilla, al comité y a la legislación vigente y no como hasta ahora vulnerando cualquier principio de buena fe en la negociación, los compromisos adquiridos en el convenio y atentando contra la libertad sindical», concluye. EFE


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