Controles matinales en Vitoria ¿Quién no se toma un whisky?

El caos de tráfico en Vitoria ha venido para quedarse tras el desaguisado que ha montado la retirada para los coches de carriles de uso exclusivo para el BEI y Tuvisa en la ciudad. Al margen de señales ininteligibles que ayudan a confundir y a hacer el trayecto más tortuoso y lento.

Muchos ciudadanos protestan hace meses por esta situación. Pero además se añaden situaciones puntuales que no favorecen el transito de vehículos y que ahondan en los atascos.

Es el caso que relata un ciudadano en el Buzón Municipal, ocurrido esta semana (en día laborable) en Vitoria y que tardó en entenderlo, hasta que vio el motivo con sus propios ojos.

«8:30 de la mañana, atasco en la calle Francia a la altura de la plaza San Antón. Pitidos, nerviosismo, insultos varios… ¿Qué coño pasa hoy? ¿Accidente?… ¡Paciencia, mucha!

Después de 25 minutos, conseguimos llegar a la entrada de consultas externas del hospital de Santiago, ese espacio que está reservado para que la gente acerque al hospital a las personas con movilidad reducida o cualquier tipo de dolencia que les impide llegar andando…

Y ahí me encuentro un control de alcoholemia y documentación».

Colapsando toda una calle por la que tienen acceso todas las ambulancias que se dirigen a urgencias con casos, a veces, de vida o muerte, haciendo un control de alcoholemia a la hora de más tráfico, a la que la gente lleva a sus niños al cole, acude a su trabajo o va con cita a hacerse una placa, una revisión etc. A la que nadie ha llegado hoy a su hora.

Claro, es por nuestro bien, ¿quién no se toma tres copazos de Whisky a las 8:00 de la mañana?», concluye con sorna.


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3 Comentarios

  1. Si en vez de en el centro lo hacen en algún polígono ya te digo yo que pillan a algún trabajador de maquinaria pesada o conductor de vehículo de gran tonelaje…

  2. Pablo también beben los que van al centro no solo los curritos o esos son todos abstemios.
    Creo que sobra lo de polígono, o es que todos los que trabajamos en los polígonos somos unos borrachos según tu.
    Haztelo mirar listillo.

  3. Mi padre, tomaba todos los días a las seis o siete de la mañana, (según la estación del año), una copita (de aquellas pequeñitas) de orujo y dos galletas María, antes de irse a trabajar con los bueyes al campo. Quizá los padres de alguien del Ayuntamiento hicieran lo mismo y pretendan que no arraigue la costumbre en Vitoria. Para que veáis: y sin oposiciones. Si llegan a opositar… a saber lo que se les ocurriría.

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