Hartazgo de los ciudadanos alaveses del medio rural con los servicios médicos que reciben. Y de los médicos. Hoy han protestado en Valdegovía.
Pocos servicios, menos médicos, aviso de huelga… Caos absoluto.
La OSI Araba contradice el mensaje institucional. Mientras el Gobierno Vasco afirma que está tomando medidas ante la despoblación del medio rural manteniendo servicios básicos como sanidad, educación, promoviendo políticas de vivienda, apoyando servicios básicos, etc.
El modelo que trata de implantar la OSI Araba no muestra la más mínima preocupación, ni respeto por garantizar el sistema sanitario.
SOBRECARGA
Se trata de un modelo basado en la sobrecarga estructural de trabajo con falta de personal y exigiendo un sobreesfuerzo de los profesionales. Añana, Lantaron y Valdegovia- Gaubea no tienen mucha población, pero si mucha extensión.
No valen estadísticas, ni ratios la población rural tiene los mismos derechos que en otras zonas con mayor densidad poblacional y los profesionales sanitarios tienen, también, los mismos derechos que sus compañeros que desarrollan su actividad en otros lugares.
Sin embargo, la OSI Araba considera que estos profesionales no puedan conciliar, descansar y que tienen que poner en riesgo su propia salud.
Hoy ante el ayuntamiento de Valdegovia- Gaubea se ha producido una concentración de apoyo en defensa de los sanitarios y de autodefensa del derecho a la Sanidad de las personas que viven en este medio rural.
La sensación general ha sido de hartazgo ante una situación que se conoce y se repite y el comentario mayoritario ha servido para recordar que el año que viene hay elecciones.
COMUNICADO DE LA PLANTILLA DE VALLES
«Un sistema sanitario público no puede sostenerse sobre el agotamiento físico y emocional de sus profesionales. Tampoco puede considerarse sostenible un modelo que mide su funcionamiento únicamente a través de ratios asistenciales o indicadores de actividad, mientras ignora deliberadamente el deterioro de las condiciones laborales, el desgaste de las plantillas y el progresivo abandono de profesionales del sistema público.
La realidad de la atención sanitaria rural exige mucho más que estadísticas. Exige equipos estables, cobertura suficiente y condiciones laborales que permitan desarrollar la actividad asistencial sin poner en riesgo la salud de quienes sostienen diariamente el sistema. Sin embargo, en la OSI Araba se sigue normalizando un modelo basado en la sobrecarga estructural, la falta de personal y el recurso constante al sobreesfuerzo de los profesionales.
No es aceptable mantener la asistencia a costa de vulnerar derechos básicos relacionados con la conciliación familiar y personal, el descanso o la propia salud laboral.
Tampoco es aceptable que la falta de planificación estructural termine recayendo, una vez más, sobre unas plantillas exhaustas. Y menos aún que, mientras esto ocurre, se traslade a la opinión pública una imagen de normalidad sustentada en datos y ratios que no reflejan ni la presión asistencial real, ni la complejidad de la atención, ni las enormes dificultades organizativas que afrontamos cada día.
La Dirección de la OSI Araba conoce perfectamente esta situación desde hace años. Pese a ello, las respuestas siguen siendo insuficientes, temporales y claramente alejadas de la magnitud real del problema.
Las consecuencias de esta forma de gestionar son evidentes: profesionales quemados, crecientes dificultades para fidelizar y atraer personal, deterioro de la calidad asistencial y un modelo sanitario cada vez más frágil y dependiente del sacrificio individual de quienes trabajan en él.
Queremos dejar claro que la sostenibilidad del sistema sanitario público no puede construirse sobre la explotación encubierta de sus profesionales. No podemos seguir asumiendo responsabilidades extraordinarias para cubrir déficits estructurales mientras se invisibiliza el coste personal, familiar y profesional que esto supone.
Somos plenamente conscientes de que nuestra decisión de poner límites a esta situación puede implicar cierres de consultorios y nuevos desplazamientos para parte de la población. Pero también sabemos que continuar sosteniendo artificialmente este modelo mediante nuestro esfuerzo personal solo contribuye a perpetuar una situación injusta e insostenible.
Durante demasiado tiempo, la OSI Araba ha descansado sobre la responsabilidad y el compromiso de unas plantillas que han dado mucho más de lo exigible para evitar el colapso del servicio.
No podemos seguir sosteniendo con nuestra salud y nuestra vida personal un sistema que se niega a abordar sus problemas estructurales.
Se han cruzado todas las líneas rojas: se está poniendo en riesgo nuestra salud, nuestra conciliación familiar y la propia calidad de la atención sanitaria que merece la ciudadanía.
Defender unas condiciones laborales dignas no es un privilegio. Es una condición imprescindible para garantizar una sanidad pública segura, humana y sostenible.
Ante la ausencia de soluciones reales y la actitud impositiva mantenida por la Dirección de la OSI Araba, la plantilla de Valles I continuará con las movilizaciones ya iniciadas. En este contexto, el próximo 27 de mayo se llevará a cabo una concentración a las puertas del Ayuntamiento de Valdegovía, a las 13:00 horas, como muestra del profundo malestar existente entre los profesionales y como denuncia de una situación que ha dejado de ser asumible.
No descartamos convocar nuevas jornadas de huelga si la OSI Araba persiste en negarse a una negociación real de nuestras condiciones de trabajo.
FALTA DE MÉDICOS
Asimismo, a partir del 1 de junio, el personal facultativo dejará de realizar actividad de autoconcertación.
El cese de la actividad de autoconcertación tendrá además una consecuencia directa para la población: médico ausente, consultorio cerrado.
Teniendo en cuenta que, de las seis plazas médicas existentes, actualmente solo cuatro están cubiertas y que durante el periodo vacacional se ausentará aproximadamente el 50 % de la plantilla, es posible que durante buena parte del verano únicamente permanezcan abiertos dos de los cinco consultorios que atienden a los tres municipios».
Pedimos a la población que nos acompañe en esta lucha, porque la pérdida progresiva de derechos y el deterioro de la atención sanitaria nos afectan a todos.











