El Baskonia encara su cambio de rumbo para afrontar la Euroliga más salvaje de la historia, con un nuevo entrenador y la llegada de siete jugadores.
El fichaje del nuevo técnico, el italiano Paolo Galbiati, lleva consigo un cambio de filosofía tanto en juego como en composición del equipo.
Los vascos han logrado aglutinar a varios jugadores en la posición de ‘tres’ y ‘cuatro’, con las incorporaciones de Rodions Kurucs y Clement Frisch y la continuidad de Tim Luwawu-Cabarrot y Tadas Sedekerskis, con el objetivo de tener un quinteto polivalente y rápido.
A esto se le suma la decisión de contar únicamente con un ‘cinco’ puro (Khalifa Diop) y hombres altos rápidos, capaces de correr la pista, que es la idea fundamental del preparador lombardo, con ataques con pocos segundos de posesión.
Galbiati buscará meter una o dos marchas más al equipo y lo quiere hacer con jugadores muy físicos como el escolta Hamidou Diallo o el pívot Mamadi Diakité.
A pesar de todo, el italiano tendrá opciones en el juego en estático a través de los puntos de triplista Markus Howard -máximo anotador de la Euroliga hace dos años y discreto la temporada pasada-, el desborde del nuevo base Markquis Nowell o la inspiración del consolidado Trent Forrest.
La velocidad sustituirá en este caso a la altura y al músculo, que en la Euroliga actual solo están reservados para los más poderosos.
Desde el club son conscientes de que su lugar en esta competición está en los vagones traseros, pero la décima plaza sigue siendo un objetivo serio para un equipo que deberá trabajar duro para conjuntarse y además recuperar los efectivos con los que no ha contado en una pretemporada atípica, en la que solo ha logrado un triunfo.
Los vascos se caracterizan por hacer debutar a numerosos jugadores en la máxima competición continental, y de hecho, son una de las plantillas más jóvenes dela competición.
En este curso serán cinco los jugadores que se enfrenten por primera vez a la vorágine europea (Diuallo, Diakité, Frisch, Villar y Nowell) a los que se suma el técnico Paolo Galbiati, que llega a la Euroliga con la vitola de mejor entrenador de la liga italiana. EFE








