Por Miguel Ascenzo

A los que no somos muy del Botxo, nos cansa a menudo  que los amigos del Athletic (que yo los tengo y muy buenos) intenten  restregarnos por la cara que su equipo es diferente, un club señor, con una afición ejemplar.

He asistido a pitadas a su propio equipo en San Mamés, he visto a los tontos de turno cubriendo de escupitajos a otras aficiones… exactamente como en cualquier campo de la Liga.  Ficha a golpe de talonario (a vascos, riojanos y hasta a Roberto Ríos) exactamente como los demás.  Y si un grande del fútbol europeo quiere a uno de sus jugadores, se lo lleva y punto. Ya puede haberse besado ese jugador el escudo mil veces, ser socio de una sociedad gastronómica o saberse la canción de Marijaia, que corre a coger el avión en Loiu. Exactamente lo mismo que nos pasa a los demás. Por eso no entiendo qué es lo que se supone que hace tan diferente a este club para que se conduzca habitualmente con tanta soberbia.

El Alavés lleva un par de años haciendo un importante esfuerzo por conveniar con los clubes del territorio. Poco a poco ha recuperado su espacio natural para poder trabajar la cantera alavesa, que debe ser su inversión de futuro. Pero ahora el Athletic mete una cuña en la Ikastola Olabide.  El sentimiento de monopolio de todo lo vasco con el que se comporta el Athletic  ya le ha generado problemas otras veces, y esta lleva camino de ser una más. De nuevo,  la soberbia de este club entiende que cualquier rincón de Euskadi es bueno para plantar sus centros de tecnificación.

No sería lógico que Álavés se vaya a buscar ikastolas o clubes para conveniar en Barakaldo, Santurce o Sopelana.  ¿Qué pensaríamos si fuese el Real Madrid el que acudiera a negociar con centros educativos de Vitoria para formar y tener derechos sobre sus jugadores?, pues lo mismo.  Cada club tiene un espacio natural y el pacto de caballeros debe ser no invadir territorio ajeno. El Athletic y su autolimitante política de fichajes ya fagocita bastante el talento de las canteras vascas. El Alavés debe ocuparse de los chavales y chavalas alavesas, y si resulta que salen buenos, el que los quiera que pague. Sé que algunos me llamarán provinciano paleto acomplejado o cosas peores, pero es lo que siento.

Lo que tenga que pasar lo decidirán las amas y aitas de la Ikastola Olabide, pero las intenciones del Athletic vuelven a ser claras, meterse donde no le llaman, a base de talonario. Lo único que tiene de especial el Athletic es que tiene más dinero que sus vecinos.

 PD: Una duda para terminar. Según la página web de la propia Ikastola Olabide, la Diputación de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria son “aliados” de su proyecto educativo. Ambos también son patrocinadores del Alavés, ¿tienen algo que decir en todo esto?



2 Comentarios

  1. Más os vale preocuparos por vuestro club y dejar en paz a los demás. Si el Real Madrid viniese a negociar un convenio con Olabide, saldría en primera página en el periódico y sería un «orgullo para la ciudad». La diferencia es que cuando al Athletic le hace falta el apoyo de la afición esta NUNCA falla, la de otros clubes sale corriendo, se esconde y exige que otros den ese apoyo. A mi me da lo mismo lo que haga el Alavés y el resto de equipos del mundo, me importa y me preocupa el Athletic, sufro con el Athletic y disfruto con Athletic. Tengo la sensación de que en Vitoria hay mucha gente a la que le ocurre lo mismo que a mi, sufre cuando al Athletic le va bien, disfruta cuando al Athletic le va mal y le da bastante igual lo que le pase al Alaves. Triste pero es así, una afición patética para un club como el Deportivo Alavés que se merece algo mejor.

  2. Cuando necesitéis ayuda, ojala que no, serás de los primeros en exigirsela al Athletic, con la excusa de la vecindad, deportividad, y demás.
    La mayor diferencia es la afición, ejemplo último del apoyo dado al Athletic en la final de copa de Barcelona 2015, apoyo dado tanto en la Ciudad Condal, con más de 75.000 personas, como en el propio estadio de San Mames, lleno hasta la bandera, como en el resto de Bizkaia, en cuyos municipios, en todos y cada uno, había pantallas de televisión en las plazas abarrotadas de gente. Por no citar bares de la provincia, y de cualquier ciudad o pueblo de España, y del resto del mundo, porque afortunadamente tenemos aficionados vascos, españoles, y de todos los lugares del mundo.
    ¿Algún ejemplo, porcentualmente equitativo, siquiera similar?
    Sobra todo lo demás.
    La envidia no es buena.
    Aupa Athletic!!!!!

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