A través de la web municipal cualquier persona puede “transportarse” al amanecer en primavera en un bosque de ribera en Salburua, a un atardecer en invierno o escuchar a las aves en plena naturaleza
Audio: Bosque de ribera, al amanecer en primavera
El Centro de Estudios Ambientales acaba de incluir en la reformada web de Ataria un espacio en el que invita a la ciudadanía a escuchar los sonidos de la naturaleza, a través de unas grabaciones del reconocido sonidista Carlos de Hita.
A golpe de clic cualquiera puede transportarse a uno de los bosques de ribera de Salburua en un amanecer de primavera y escuchar a ruiseñores, oropéndolas, palomas torcaces, el relinchar del pito real, el grito del cuco y los graznidos de un bando de cornejas. O también, dejarse llevar por los graznidos, chapoteos y aletazos de las bandadas de patos azulones que abandonan la lámina de agua en un atardecer de invierno.
“Gracias a estas fantásticas grabaciones podemos acercar experiencias únicas a la ciudadanía al salón de casa. Además del efecto relajante y de comunión con la propia naturaleza, estos audios nos permiten conocer y reconocer los sonidos de la fauna de nuestro Anillo Verde y sirven de aprendizaje”, destaca la presidenta de CEA, Ana Oregi.
El autor de las grabaciones que ha colaborado con el CEA es Carlos de Hita, técnico de sonido, en producción y postproducción, especializado en los sonidos de la naturaleza. De Hita es autor de un archivo sonoro con las voces de la fauna española, africana, amazónica e india; de actividades tradicionales, así como de los principales paisajes sonoros ibéricos y canarios. Fue premio Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad, en la categoría de Difusión del Conocimiento y Sensibilización en Conservación de la Biodiversidad en España, XI edición, 2017 y nominado en julio de 2.006 a un premio Emmy, en la sección News & Documentary, a propuesta de National Geographic, entre otros reconocimientos.





Hace 20 años a mí me despertaba el canto de los gorriones en el patio donde da mi dormitorio. Ahora no se oye ni apenas se ve alguno. Solo urracas y palomas, alimentadas por algunos vecinos que les arrojan migas de pan, no han dejado de crecer. Hay que recuperar nuestras avecillas urbanas tradicionales y controlar la proliferación de las dos especies mencionadas.
Muy interesante lo relacionado con el medio ambiente y el canto de los pajaritos. No es fácil hacer estos trabajos. Hace unos años también se publicó un trabajo sobre los sonidos de salburua. «Suena Salburua»