Hace unos días advertimos en las páginas de este medio de comunicación que podían producirse accidentes en el tobogán de hielo de la Virgen Blanca. Afortunadamente se han arreglado ya.
Cada bajada está dividida por unas tablas metálicas que se superponen entre sí. En la junta entre una y otra hay un pequeño escalón, que es el motivo de las preocupaciones por si algún menor mete la mano mientras disfruta de la atracción.
Ese escalón aparecía hoy cubierto con cinta lo que dificulta mucho mas la posibilidad de accidentes, puesto que se ha tapado el agujero.
¡Buena decisión!









