(EFE).- Arqueólogos de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) participarán en la excavación de dos fortines republicanos construidos durante la Guerra Civil española en la pradera de Ketura, entre los pueblos alaveses de Ollerías y Etxaguen.
Este equipo interdisciplinar, formado por ocho investigadores y dirigido por Josu Santamarina y Xurxo Ayán, llevará a cabo una labor integral de análisis y documentación sobre estos sistemas defensivos entre el 2 y el 16 de mayo.
Los dos fortines cuadrados de cemento se localizan en la pradera de Ketura, zona en la que se desarrolló la batalla de Villarreal, única ofensiva republicana vasca de la Guerra Civil y en la que murieron miles de combatientes de ambos bandos.
Tras esta batalla, los dos ejércitos adoptaron una posición defensiva y fortificaron intensamente esta zona del frente de Euskadi. En ese momento se levantaron los dos fortines que van a ser excavados.
Estas construcciones conservan grafitis originales de la época sobre el cemento, en los que se pueden leer la fecha en la que se hicieron (en marzo de 1937), el destacamento al que daban cobijo (Batallón Madrid) y algunos nombres propios como Pablo Mendieta y Fidel Fernández.
También en la cubierta de uno de los fortines se ha mantenido durante décadas una inscripción con una hoz y un martillo de grandes dimensiones.
El Batallón Madrid que aparece en una de las posiciones defensivas se corresponde con el UGT-5 del Ejército vasco, en el que combatió, entre otros, el socialista Ramón Rubial, quien en la Transición fue presidente del Consejo General Vasco.
Este proyecto de la UPV/EHU se enmarca en el programa «Paisaia ahaztuak 1936-1937» (Paisajes olvidados 1936-1937) financiado por el Gobierno Vasco con el objetivo de documentar y divulgar el conocimiento arqueológico del frente alavés en la Guerra Civil.
Además, con una financiación inicial de 8.000 euros, también cuenta con el apoyo de los concejos y ayuntamientos de la zona.







La republicana Clara Campoamor lo relata así en 1937 en SU LIBRO “La revolution espagnole vue par une republicainne”:
“Solamente en la Casa de Campo se encontraban de 70 a 80 cadáveres cada mañana. Un día, el gobierno hubo de confesar que había 100 muertos”
“Nadie que tenga buena fe y buena información puede negar los horrores de esta persecución. Que el número de sacerdotes asesinados haya sido de dieciséis mil o mil seiscientos, el tiempo lo dirá. Pero que durante muchos meses y aun años bastase el mero hecho de ser sacerdote para merecer la pena de muerte, ya de muchos tribunales más o menos irregulares que como hongos salían de los pueblos, ya de revolucionarios que se erigían a sí mismos en verdugos espontáneos, ya de otras formas de venganza o ejecución popular, es un hecho plenamente confirmado.” (Salvador de Madariaga, Ensayo de Historia Contemporánea, Buenos Aires, 1955)
Serán ejecutados en la zona republicana entre 60.000 y 75.000 personas (unos 25.000 en la zona nacional).
En Madrid fueron asesinados por el Frente Popular unas 17.000 personas (solo en noviembre de 1936 en Madrid fueron asesinadas 9.775 personas).
Pero detallemos solo unos cuantos de los crímenes producidos en la actualmente llamada zona republicana, entonces llamada roja: Al margen de la cantidad había un lamentable instinto criminal que si bien se dio en los 2 bandos, fue especialmente cruel entre los republicanos.
Asi se estreno la II Republica (relato de los 3 primeros meses):