Por Borja Cabello.-Arbitraje de bajo nivel, una vez más, por parte de Iosu Galech Apezteguia y van 2 esta temporada. El colegiado navarro volvió a evidenciar su dificultad para adaptarse al ritmo y exigencias de la Primera División. Las directrices del Comité Técnico de Árbitros (CTA) parecen no ayudarle en su evolución: si se apuesta por dejar jugar, es imprescindible mantener un criterio uniforme, algo que esta noche no sucedió.
Aunque el encuentro transcurrió sin grandes polémicas, hubo una acción discutible en el minuto 64: un posible penalti a favor del conjunto vitoriano por un agarrón de un defensor valencianista sobre Lucas Boyé. Sin embargo, la jugada no pareció tener la contundencia necesaria para sancionar la pena máxima.
Las amarillas, como siempre, tardías
La primera tarjeta amarilla para el Valencia llegó en el minuto 82, tras la decimoséptima falta cometida por el conjunto “che”.
Dejando claro la falta de criterio durante todo el encuentro, ya que, a Yusi del Alavés se la mostró en el 39 en la primera acción en la que tuvo oportunidad de enseñarsela.
Para cerrar una actuación desafortunada el navarro añadió apenas tres minutos de descuento, cuando el mínimo razonable habría sido cinco.








