(EFE).- El colectivo antinuclear Álava sin Garoña ha convocado hoy una manifestación el 19 de diciembre en Vitoria-Gasteiz, durante la jornada de reflexión de las próximas elecciones generales del día 20, al considerar que éste es «un momento crítico» por la posible reapertura de la central burgalesa.

Esta marcha será la segunda convocada este año por esta plataforma, tras la que tuvo lugar el pasado 28 de febrero.

El portavoz de Álava sin Garoña, Alberto Frías, ha explicado en una rueda de prensa que aunque se comprometieron a no convocar más de una manifestación al año, la actual «situación de emergencia» les ha «obligado» a hacer un nuevo llamamiento a la ciudadanía.

La plataforma ha animado además a los ciudadanos que vayan a votar el 20 de diciembre a que acudan a los colegios electorales portando distintivos «relativos al cierre de la central».

La tercera medida anunciada hoy ha sido la convocatoria de una mesa redonda que tendrá lugar el 2 de diciembre en la que estarán invitados los «cabezas de lista» de las siete formaciones políticas representadas en las Juntas Generales de Álava, para que expongan sus compromisos de cara al cierre de la central.

A juicio de Frías, las próximas elecciones se aproximan «sin que las instituciones y los partidos hayan dado los pasos a los que se comprometieron» para impedir la reapertura de Garoña, y en este sentido ha lamentado que la Diputación de Álava «se limite a mandar una carta» al ministro de Industria, José Manuel Soria.

Frías ha pedido al PP «que diga claramente qué opción plantea» para el futuro de la central y a los demás partidos que no utilicen el asunto «como arma electoral».

El portavoz de Álava sin Garoña ha considerado que la instalación de un almacén temporal de residuos en la central burgalesa «no supondría un paso definitivo para la reapertura», aunque ha reconocido que es «una mala noticia» que abre una situación «impredecible».

La plataforma ha advertido de que sería «absurdo» plantear la reapertura antes de las próximas elecciones, una decisión que supondría «una desfachatez» por parte del Consejo de Seguridad Nuclear. Sin embargo insisten en que es algo que «no se puede descartar» ya que «hasta ahora todos los pulsos los han ganado las empresas eléctricas».

Recientemente se ha conocido que el proyecto para instalar un almacén temporal de combustible nuclear en Garoña ha superado la declaración de impacto ambiental, lo que ha sido interpretado por numerosos colectivos ecologistas y partidos políticos alaveses como un paso hacia la inminente reapertura de la central. EFE



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