Tubos Reunidos ha ofrecido a las plantillas de Amurrio (Álava) y Trapagaran (Bizkaia) salidas de eventuales, bajas incentivadas y prejubilaciones a partir de los 60 años para reducir el impacto de los 301 despidos recogidos en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), una propuesta que ha sido rechazada por la parte social.
Este martes se ha celebrado en la factoría de Amurrio la segunda reunión entre los representantes de la compañía y de los trabajadores para negociar las condiciones del ERE, que de inicio plantea 274 despidos en Amurrio y 27 en Trapagaran.
En la cita la dirección ha ofrecido para los trabajadores eventuales una indemnización de 25 días por año trabajado con un tope de 12 mensualidades.
Respecto a los empleados fijos, la propuesta va por edades: a los menores de 60 años que aceptaran bajas voluntarias se les daría una indemnización de 30 días por año con un máximo de 18 mensualidades.
A partir de los 60 años y hasta los 63 años se plantean prejubilaciones: Hasta cumplir los 63 se cobraría el 60 % del salario bruto.
A partir de esa edad se ofrecen indemnizaciones de 20 días por año trabajado hasta un máximo de 12 mensualidades.
Esta oferta forma parte del plan de viabilidad de la compañía que, además de recoger una reducción de costes, también contempla un mayor impulso a la diversificación comercial y una reestructuración de la deuda.
Tubos Reunidos perdió el año pasado 71,3 millones de euros. La compañía arrastra además una deuda de 263,2 millones, de los que la mitad corresponden a los 112 millones más los intereses que le prestó la SEPI en 2021.
La dirección ha asegurado tras el encuentro que es imprescindible alcanzar un acuerdo laboral y financiero durante las próximas semanas que evite la adopción de medidas adicionales como resultado del deterioro experimentado.
Tubos sostiene que con la puesta en marcha del plan de viabilidad obtendría un ebitda positivo a partir de 2027 que le permitiría salvaguardar el mantenimiento de su actividad y su futuro.
Los sindicatos rechazan la oferta y apuestan porque no haya ERE
En cambio, la delegación negociadora de los sindicatos, que une a los comités de Amurrio y Trapagran, ha mostrado su rechazo a la oferta y han pedido de nuevo la retirada del ERE.
La parte social en su conjunto ha manifestado que en la documentación entregada el día 9 no quedan acreditadas las causas para plantear 301 despidos. Por ello, se ha solicitado una serie de información que documente la realidad de los datos.
Desde la parte social entienden que lo presentado por la empresa no es ningún plan de viabilidad, no habla del futuro de la empresa y simplemente busca una reducción de costes sin asegurar el futuro.
Los sindicatos también han advertido de que el posible cierre de la acería de Amurrio que plantea la dirección comprometería la viabilidad del proyecto industrial.
Coincidiendo con esta reunión negociadora el comité de empresa de Amurrio ha convocado una jornada de huelga que ha sido secundada por toda la plantilla, salvo por los integrantes de los servicios mínimos.
En el caso de Trapagaran el comité no ha convocado huelga contra del ERE, aunque sí lo han hecho LAB y ESK. Estas centrales han estimado que un 10 % de la plantilla ha secundado el llamamiento.
El próximo lunes 23 está prevista una nueva reunión para continuar con las negociaciones del ERE, aún dentro del periodo de consultas, de un mes. EFE
El ministro de Industria, sobre Tubos: Hablaremos de la deuda con un proyecto viable
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha insistido hoy en que el Gobierno de España estará en la solución para Tubos Reunidos, y hablará de la reestructuración de la deuda, aunque ha señalado que apoyará «un proyecto viable».
El ministro ha respondido en el Senado a una pregunta del senador del PNV Luke Uribe-Etxebarria sobre qué tipo de medidas de colaboración va a adoptar el Gobierno español para permitir a Tubos Reunidos superar su crisis.
Tubos ha presentado un ERE con 301 salidas en sus plantas de Amurrio (Álava) y Trapagaran (Bizkaia). La firma arrastra una deuda que supera los 263 millones, de los que la mitad corresponden a los 112 millones más los intereses que le prestó la SEPI en el 2021.
El senador del PNV ha pedido al Gobierno un compromiso activo para asumir la reestructuración de la deuda, «con flexibilidad», ya que, según sus cifras, Tubos paga a la SEPI 5 millones de euros mensuales, con un tipo de interés superior al 10 % y un vencimiento al 2028.
El ministro ha respondido que su posición es la de «mano tendida para colaborar a construir entre todos, el Gobierno de España, el vasco y otras administraciones, en diálogo con trabajadores y la empresa, un modelo de viabilidad de esta empresa».
«La posición es de colaboración», ha subrayado el ministro, para superar esta fase de crisis. «Queremos minimizar el impacto negativo y marcar una línea estratégica de futuro».
«Será del esfuerzo conjunto de todas las administraciones como podremos ayudar a esta empresa. El Gobierno de España ha estado y estará en la solución. Ha habido medidas efectivas (de apoyo del Gobierno): un préstamo de 112 millones, 20 millones con el aval del ICO, y más de 10 millones de ayudas por ser industria electrointensiva», ha detallado el ministro.
Hereu ha insistido en que «tenemos que apoyar un proyecto viable, tenemos que hacer que a través de la diversificación de productos y mercados y la reestructuración productiva dar apoyo a un proyecto que tenga futuro».
«Tendremos que hablar sobre el tratamiento de la deuda pero sobre la base de un plan de viabilidad. El liderazgo es de la empresa, que tiene que formular la estrategia, y el Gobierno de España, junto con el Gobierno Vasco y otras administraciones, estará en la solución», ha concluido. EFE







