La Diputación de Álava ha mostrado su criterio favorable a la toma en consideración por las Juntas Generales de la Norma Foral para revocar los títulos honoríficos concedidos al dictador Francisco Franco y al general golpista Emilio Mola.
La norma foral ha sido registrada en el parlamento foral por PNV, EH Bildu, PSE y Elkarrekin Araba y saldrá adelante al contar con el apoyo del 80 % de los junteros.
El texto recoge también la creación de un registro de distinciones y nombramientos honoríficos otorgados por la Diputación Foral desde el inicio del siglo XX hasta la actualidad para poder retirar los títulos necesarios para cumplir la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Euskadi.
El Consejo de Gobierno Foral ha respaldado este martes la toma en consideración de una norma que «se alinea con el marco normativo vigente en materia de memoria democrática» y responde a «los principios de verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición».
Además, contribuye a la promoción de valores democráticos como la convivencia, el pluralismo político, la defensa de los derechos humanos, la cultura de paz y la igualdad, ha señalado el diputado general en la rueda de prensa posterior. EFE








Nos guste o no, la historia es la que es. Pretender cambiarla es no reconocer la realidad. La realidad es que el dictador Franco gobernó España durante 36 años, y durante la República se crearon cientos de centros de detención y tortura llamados «Checas».
Supongo también eliminaran del callejero los nombres de comunistas radicales como «la Pasionaria»
La realidad es que en España no hubo nunca una dictadura comunista. Los comunistas que tienen reconocimientos en forma de calle, más o menos radicales, fueron elegidos democráticamente.
También Manuel Fraga tiene calles por la geografía española, y un busto en su pueblo. Y la razón es que tuvo una etapa en la que jugó con las reglas de la democracia, por ello esquiva la Ley de Memoria Histórica.
Por mucho que «la historia sea la que es», es sangrante para las víctimas del franquismo que estén vigentes esos reconocimientos. Igual que lo es, si todavía están vigentes, los reconocimientos como «hijos predilectos» que se hicieron en décadas pasadas a miembros de ETA, en algunos ayuntamientos vascos. Por mucho que sea historia.
El PNV de Álava apoyó el alzamiento de Franco. Según usted habría que borrar todo vestigio del PNV porque es sangrante para las victimas del franquismo.
Creo que es más correcto decir que el PNV alavés tuvo una postura tibia con el «alzamiento», decir que lo apoyó está un tanto alejado de la verdad histórica. Digamos que no hizo por confrontarlo.
No, no estoy por aplicar la ley a todo cómplice de esos años de fascismo, sería inabarcable. Sí fuera así, entre otras cosas, habría que cerrar la principal cabecera de prensa de Euskadi.
Por centrar posición, ¿votarías a favor de revocar los reconocimientos a estos siniestros personajes, Mola y Franco?
postura tibia = la puntita nada más
Y si, gracias a Dios, nunca hemos vivido el «paraíso» comunista.
¿Y para cuándo el cambio de las calles dedicadas a las calles Vicente Abreu Madariaga, Juan de la Cierva y Codorníu, Carmelo Ballester Nieto, José Lejarreta Salterain y Carlos Sáenz de Tejada y Lezama, la cruz de Olaritzu en el que figuran los nombres de sacerdotes «caídos por Cristo y la Patria durante la Cruzada de Liberación, la Plaza Nueva (ahora Plaza España), una plaza que, tras el derrocamiento de la República, un grupo de vitorianos plantearon se denominara Plaza de España como homenaje a «SU» España tan ultrajada que hoy por hoy todavía figura como Plaza de España en el callejero?. Todos ellos con responsabilidades directas en el golpe de Estado, la Guerra Civil o la dictadura.
A viriato se ve la patita
Sobretodo se miras con anteojeras de acémila.
Cuanto más nos hablan de Franco más consiguen que investiguemos y comprendamos el gran hombre que fue y el inmenso bien que le hizo a España. Nos está costando 50 años malograr su enorme herencia.