EFE).- Las 7.500 viviendas que el Gobierno Vasco tiene en alquiler en 136 edificios de Euskadi serán sometidas a una serie de actuaciones de rehabilitación y digitalización para lograr que tengan «un consumo energético casi nulo», dentro de un ambicioso plan que prevé invertir casi 193 millones de euros durante los próximos 30 años.

Se trata del denominado Plan Zero, que ya ha arrancado con las obras de restauración integral de un viejo inmueble de San Sebastián, con un presupuesto de 1,3 millones, y seguirá en los próximos meses con trabajos de reforma de un inmueble de Amurrio (Álava) y otro de Ortuella (Bizkaia), con 2,2 y 4 millones de inversión, respectivamente. Estas tres actuaciones afectarán a un total de 41 pisos propiedad del ejecutivo autonómico.

El consejero vasco de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda, Iñaki Arriola, lo ha presentado este viernes en una rueda de prensa en la capital guipuzcoana, en la que ha destacado «la magnitud del reto» que supone este programa tan «ambicioso» e «innovador».

«Es una actuación muy importante y compleja», ha dicho Arriola, tras precisar que está incluida, como iniciativa estratégica, en el Plan de Ciencia y Tecnología e Innovación 2020 e involucra a empresas, clústeres y entidades científicas y tecnológicas, entre ellas, Tecnalia y la UPV/EHU.

El equipo de expertos que «pilota» el plan ha hecho un estudio para caracterizar el parque público de alquiler, que gestiona la sociedad Alokabide del Gobierno Vasco, para definir las necesidades de cada edificio y las intervenciones que hay que hacer.

Entre ellas, y dependiendo de las particularidades de cada edificio, se mejorarán las envolventes de fachadas, se instalarán calderas más eficientes y sistemas de generación de energía solar-térmica o fotovoltaica, de manera que las 7.500 viviendas consigan obtener una calificación energética «A», con al menos un 70 % de energías renovables.

El objetivo es reducir el consumo del parque público residencial de alquiler transformando los inmuebles ya construidos al llamado «estándar nZEB» (Edificios de Consumo de Energía casi Nulo por sus siglas en inglés) mediante la reducción de su demanda, el aumento del uso de energías renovables y la disminución de emisiones contaminantes.

El Plan Zero incluye además la digitalización de la gestión energética, para lo que ha sido necesario desarrollar una serie de trabajos previos que aseguren la integración de los datos con las plataformas informáticas de gestión de activos.

El diagnóstico del estado de las viviendas y sus necesidades ha concluido que el 67 % del parque requerirá una intervención de tipo medio, el 15 % necesitará una reforma «alta» y el resto, rehabilitaciones integrales que incluyen también accesibilidad.

Arriola ha recordado que las viviendas publicas de alquiler alojan a familias de escasos recursos, por lo que el programa también aportará beneficios en la lucha contra la vulnerabilidad y pobreza energética.

El Plan Zero es por tanto «pionero por su amplitud, su carácter integral y la innovación tecnológica y social que incorpora», ha subrayado el consejero, quien ha agregado su apuesta por «la digitalización, el bienestar de los inquilinos y la eficiencia energética», y también por lo que aporta a la conservación del medioambiente y la lucha contra el cambio climático. EFE


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