cartel okupas

Una plataforma ciudadana ha presentado este miércoles una denuncia ante la Fiscalía de Álava por la situación de «deterioro grave» de 124 viviendas en la avenida de Olarizu, de Vitoria, en algunas de las cuales residen okupas.

Representantes de Benetako Green han entregado la denuncia en la Fiscalía de Álava para que investigue los hechos denunciados, por si se pudieran establecer «eventuales responsabilidades penales».

En la denuncia se recuerda que el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana se establece que los propietarios de cualquier edificación tienen la obligación de conservarlas en las condiciones «legales de seguridad, salubridad, accesibilidad universal, ornato y las demás que exijan las leyes».

Según los promotores de la denuncia, se están produciendo daños en bienes públicos, «de titularidad social o que no se ha descartado su utilidad social, de forma imprudente o por descuido o negligencia», al no haberse atendido las «normas más básicas de la diligencia debida» por parte del Ayuntamiento de Vitoria, propietario de los pisos.

«Un abandono a su suerte de una parte de la ciudad de 124 viviendas habitables, públicas, con posible utilidad social, sin haberse adoptado durante más de 10 años decisión alguna» para su conservación.

Consideran que el Ayuntamiento o la sociedad pública municipal Ensanche 21, anterior propietario, «han incumplido de forma palmaria negligente o sin la diligencia debida su obligación como propietarios de la conservación, en condiciones de seguridad, salubridad, ornato público y decoro».

Esto se ha dado con el agravante de que los inmuebles, valorados por la propia administración en 19 millones de euros, según la denuncia, son viviendas públicas, de «obligada utilidad social».

Parte de estas viviendas actualmente están ocupadas, pero el Ayuntamiento de Vitoria ya está ultimando un procedimiento de desalojo. De hecho a mediados de marzo el consistorio desestimó los recursos presentados por los okupas, a los que se les informará de que deben de abandonar las viviendas.

Andrés Illana, portavoz de Benetako Green, ha explicado tras la presentación de la denuncia que cuando el Ayuntamiento adquirió los pisos para su derrumbe «lo primero que hizo fue entrar en ellos para destruirlos más de lo que estaban».

Ha explicado que es responsabilidad de Ensanche 21 y del Ayuntamiento que se haya perdido un «bien público muy demandando», como la vivienda, al permitir que se «vandalicen» y se deterioren desde 2013, año en el que se hicieron los últimos realojos.

«Lo cierto es que teníamos 124 viviendas para los vitorianos y que ahora hay unos pisos en estado desastroso», ha concluido. EFE


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