Opinión Norte Exprés
A Ramiro González, diputado general de Álava, hace tiempo que se le viene subiendo el puesto a la cabeza. Expresión que se utiliza cuando alguien va cambiando su carácter en función de sus posesiones (dinero, cargo, poder…).
No lo decimos solo nosotros. También algún compañero suyo de partido.
Atrás queda la cercanía cuando aún no era candidato, o en los primeros meses de su mandato. Hoy ya no existe.
Hasta se niega a dar entrevistas a un medio de comunicación. No se atreve con los de Dato Económico, y eso que siempre le tratan bien. Este tipo de decisiones dicen poco de un dirigente y además colocan en muy mal lugar a los periodistas que sí le hacen entrevistas.
Atril y dos móviles
Lo de hoy es divertidísimo. No supera lo de los numeritos en A Coruña (eso para otro artículo).
Envían foto oficial en la que ha mandado poner un atril en la sala de prensa foral. De esos presidenciales. Como el que usa Obama.
Antes atendía a los medios desde una mesa. Con naturalidad. Ahora desde el chupi atril.
Antes daba entrevistas a todos, ahora no a los que le van a complicar con las preguntas.
Antes tenía un movil, ahora tiene dos. El de siempre, el de sus amigos, lo utiliza poco. Y usa el nuevo para los importantes.
El atril, se supone solo será para él. Ya veremos si otros comparecientes -cuando aparezcan varios a la vez- en la sala de prensa de la Diputación, también lo usan. Desde luego puede ser ridículo.











igual este es el Ramiro autentico ,y el otro era su hermano gemelo jaja
Prefiero que use un atril y no un pulpito de los que usa el PP para sus arrengas, desde los que aseguran la condenacion eterna si no se acatan sus dictados.
Aunque, ahora que lo pienso… no se… quizas,a la banda municipal tambien se le ha subido algo a la cabeza, porque tambien usan atriles.
Está subidito sí