Las decisiones urbanísticas suelen tomarse en despachos técnicos, no en plazas públicas. A pesar de ello, la Diputación Foral de Álava organizó un evento para niños con concursos de dibujo y redacción.
“El urbanismo es una herramienta pública al servicio del interés general: ordena el territorio, mejora la calidad de vida, promueve la sostenibilidad y ayuda a construir comunidades más inclusivas, resilientes y seguras”.
- Exageración: El evento duró solo de 10:00 a 14:00. Pretender que en ese tiempo se “construya el futuro urbano” es más simbólico que efectivo.
- Realidad: No hay constancia de que las ideas recogidas en el evento se integren en planes urbanísticos reales.
Preguntas incómodas
- ¿Qué proyectos urbanísticos están en marcha en Álava y cómo se ha involucrado la ciudadanía en ellos?
- ¿Qué mecanismos reales existen para que los ciudadanos influyan en el urbanismo más allá de eventos simbólicos?
Urbanismo de cartón piedra: la Diputación celebra el Día Mundial del Urbanismo con collages, danza y sin decisión real
La Diputación Foral de Álava ha celebrado el Día Mundial del Urbanismo con una jornada festiva en la Plaza de la Provincia. Bajo el lema “¡¡La calle con el urbanismo!!”, se ofrecieron talleres infantiles, exposiciones de imágenes aéreas, espectáculos de danza y teatro, y una entrega de premios. Todo ello envuelto en un discurso institucional que presenta el urbanismo como una herramienta emocional, participativa y cercana. Pero ¿cuánto hay de verdad en ese relato?
Participación simbólica, planificación opaca
La nota oficial insiste en que el urbanismo “no es sólo un tema técnico”, sino “una herramienta para imaginar cómo queremos vivir y convivir”. Sin embargo, los grandes proyectos urbanísticos en Álava —como el soterramiento del ferrocarril, la ampliación de Salburua o la reordenación del centro de Vitoria— han sido históricamente decididos en despachos, con escasa consulta pública y sin mecanismos reales de participación ciudadana.
El urbanismo como performance institucional
La frase final de la nota —“La imaginación conjunta es el primer paso para transformar nuestro entorno”— resume el tono simbólico del evento. Pero la imaginación no sustituye la planificación, ni la danza reemplaza los presupuestos. El urbanismo requiere transparencia, participación estructurada y voluntad política. Nada de eso se menciona en la nota.
¿Qué se esconde tras el decorado?
- ¿Qué proyectos urbanísticos están en marcha y cómo se ha involucrado la ciudadanía?
- ¿Qué mecanismos reales existen para influir en el diseño urbano?
- ¿Es esta jornada una celebración del urbanismo o una cortina de humo?
Conclusión
La Diputación celebra el urbanismo con collages y espectáculos, mientras las decisiones clave se toman lejos de la calle. El evento sirve más como escaparate institucional que como herramienta de transformación. Urbanismo de cartón piedra, con banda sonora de danza contemporánea.



