EFE).- El Departamento de Educación cambiará la normativa de admisión de los colegios vascos para facilitar la escolarización inclusiva y equilibrada del alumnado de origen extranjero en todas las redes y pondrá en marcha oficinas territoriales de información, que podrían ocuparse también de las matriculaciones.
Estas medidas se recogen en el II Plan de Atención Educativa al Alumnado Inmigrante en el Marco de la Escuela Inclusiva e Intercultural 2016-2020, elaborado por el Departamento en funciones, al que ha tenido acceso Efe.
El objetivo general del plan es favorecer la inclusión del alumnado de distintas procedencias. En especial, se hace hincapié en la atención a los escolares «recién llegados» a Euskadi, más de 3.000 anualmente con el curso empezado, que tienen niveles curriculares diversos y que desconocen una o las dos lenguas oficiales.
El documento reconoce que hay centros con un alto porcentaje de niños de origen extranjero, frente a otros con un número reducido, así como la preferencia de estas familias por los colegios públicos.
El «reto» de la escolarización equilibrada e inclusiva requiere, para Educación, de «ajustes en lo normativo, lo organizativo, lo metodológico y lo curricular», así como un aumento y una reorganización de los recursos materiales y humanos de los centros.
En este sentido, el Departamento ha emprendido una «revisión crítica» de la normativa para identificar los elementos que «ralentizan» las políticas de inclusión. Entre las normas en las que se introducirán cambios, destaca el decreto que establece los criterios de admisión a los colegios.
Educación quiere con esta acción «evitar la discriminación cubierta o velada» de algunos centros financiados con fondos públicos que obstaculizan la matriculación de alumnado de origen extranjero.
A la espera de la modificación del citado decreto, de cara al curso 2017-18 la orden que regula las solicitudes de matriculación modificará el criterio de la renta que establece que las familias con rentas inferiores a 42.000 euros obtienen más puntos para elegir colegio.
Aunque el plan no detalla si ese baremos subirá o bajará, al parecer, el Departamento se inclina por bajarlo y equipararlo al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
Asimismo, Educación plantea «modificar o eliminar» la posibilidad que tienen los consejos escolares de los centros de otorgar puntos a las familias, para evitar «elementos que puedan dificultar la igualdad de oportunidades» en la matriculación.
El plan recoge también la apertura de «oficinas territoriales de información y orientación sobre escolarización» dirigidas a mejorar el proceso de acogida y atención al alumnado de origen extranjero en el periodo de matrícula oficial y también cuando busquen centros fuera de este plazo.
Educación «valorará» la posibilidad de que estas oficinas puedan ocuparse también de gestionar las solicitudes de matriculación a todos los colegios sustentados con fondos públicos, labor de la que actualmente se ocupan los centros.
También, de cara a fomentar la escolarización «inclusiva y equilibrada» de este alumnado entre las redes (concertada y pública) y dentro de la misma red en cada una de las zonas que componen los mapas escolares de los municipios, el plan analiza la unificación de colegios públicos de la misma zona.
El Departamento también va a acometer un «serio análisis» sobre la asignación de recursos a los centros y sobre su eficacia, con el fin de vincularlos a proyectos y a la implicación del profesorado a la atención educativa a este alumnado, especialmente en materia lingüística.
Así, aboga por «repensar el concepto de apoyo educativo» a los menores con necesidades como las lingüísticas «desde la óptica inclusiva», e incide en la necesidad de «reforzar la formación» del profesorado, ya que la mejora de la atención a este colectivo «está condicionado a la mejora de la calidad docente».
En este sentido, incide en la formación de los equipos directivos, en la introducción de cambios metodológicos en los centros escolares y en el aumento del número de docentes dedicados al refuerzo lingüístico.
Este documento, finalizado a una semana de que el nuevo lehendakari sea investido, está abierto a la participación de agentes relacionados con la educación y de ciudadanos particulares, que podrán presentar sus propuestas y alegaciones al mismo.
En su introducción, la consejera de Educación, Cristina Uriarte, reconoce que la escuela vasca «debe adaptarse» y responder al «reto importantísimo» que supone la llegada de alumnado «procedente de todo el mundo, con lenguas y culturas diversas, y con itinerarios y modelos educativos diferentes».





