El alcalde de Vitoria-Gasteiz es un enamorado de Bilbao. Pero para lo malo. Porque para copiar lo bueno no le dedica ni un minuto.
La Villa va a cambiar sus 300 vehículos de limpieza. Punto importante porque asegura más modernidad y, de manual, mejor calidad de servicio.
Pero además lo va a hacer por unos modelos mucho más silenciosos que van a molestar menos al conjunto de los ciudadanos.
Mientras tanto en Vitoria… ¡En babia!. ¡Espabila Urtaran!.










