(EFE).- El cabeza de lista del PP por Álava al Senado, Iñaki Oyarzábal, ha pedido hoy el voto a los padres de los alumnos de los centros concertados al asegurar que su partido es el único que defiende los conciertos educativos y que quiere lograr su gratuidad aumentando su financiación.
En un acto electoral en Vitoria, Oyarzábal ha alertado de la intención de Unidos Podemos de «estrangular» a los colegios concertados que, a su juicio, son claves para garantizar la libertad de elección de centro escolar por parte de las familias.
Por eso, se ha dirigido a los padres de niños escolarizados en estos centros «que han votado antes al PNV, Ciudadanos o al PSOE», para que apoyen ahora a su formación para «evitar riesgos» porque el PP es «el único que garantiza la supervivencia y la financiación de los colegios concertados».
Ha recordado que el PP quiere aumentar en un 20 % los recursos públicos destinados a la red concertada para que sean «definitivamente gratuitos y que ninguna familia pueda tener la barrera» de las cuotas para acceder a ellos.
En este sentido, ha defendido que la financiación actual de esta red no cubre los «costes reales» que supone su «apuesta clara por el trilingüísmo, las nuevas tecnologías y la innovación».
Oyarzábal también se ha referido, a preguntas de los periodistas, al anuncio del Gobierno Vasco de que ejecutará «de la manera menos lesiva posible» la sentencia del Tribunal Constitucional que obliga a aumentar las horas lectivas de los profesores.
El candidato popular ha defendido que cumplir esta sentencia supone sumar dos horas lectivas a la semana al horario de los profesores y ha subrayado que este cambio «no afecta a ningún derecho fundamental de los trabajadores».
Ha señalado que esta sentencia se debe acatar adaptándose a la organización de cada centro y buscando el acuerdo de sus plantillas, y ha opinado que «se puede hacer sin ningún conflicto porque se ha hecho así en el resto de España y no ha ocurrido nada».
Tras recordar que los docentes de los centros concertados dan más horas lectivas de las que se van a plantear ahora en la pública, ha insistido en que «los profesores pueden perfectamente permitirse ese esfuerzo porque sólo supone que dentro de su horario laboral van a dedicar dos horas más que ahora a la docencia».








Un estado desarrollado debe aspirar a que la educación sea pública, universal, gratuíta y de calidad.
El subvencionar y favorecer otras opciones de caracter religioso, clasista o sectario es más propio de países en vias de desarrollo, donde sirve de herramienta para agrandar las desigualdades sociales.