(EFE).- El Ayuntamiento de Vitoria ha rendido hoy homenaje a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía Antonio Gómez Osuna y Francisco Espina Vargas, asesinados en la capital alavesa por ETA en 1988.
Representantes de todos los grupos políticos municipales han asistido a la recepción ofrecida en el consistorio con motivo del 28 aniversario del atentado ocurrido en la calle Heraclio Fournier.
Según ha informado en una nota el Ayuntamiento, el alcalde, Gorka Urtaran, ha expresado la solidaridad de toda la sociedad vitoriana con las víctimas y ha asegurado que Vitoria no se olvida de ellas porque «es necesario reparar su dignidad».
Tras recibir una placa conmemorativa de manos del alcalde, Manuela Bernal, viuda de Antonio Gómez, ha agradecido el reconocimiento porque hasta ahora su marido no había sido objeto de un homenaje personalizado.
Además, ha expresado su cariño por la ciudad en la que vivió durante siete años.
«Aquí me siento como en mi casa», ha declarado tras recordar, que tras la muerte de su marido, estos 28 años han sido «muy duros» porque su familia estaba muy unida y tenían dos niñas muy pequeñas que todavía ahora «lloran por su padre».
A continuación, representantes de la Corporación y Manuela Bernal se han trasladado al lugar donde tuvo lugar el atentado.
Allí han realizado una ofrenda floral y han guardado un minuto de silencio junto a la placa instalada en memoria de ambos agentes en 2007.
Según el Ayuntamiento, hasta el lugar del atentado se han acercado varias personas residentes en la zona, que han trasladado a la viuda su pesar y su testimonio como testigos de los hechos.
Este tributo se enmarca dentro de un proyecto impulsado por el Gobierno Vasco en colaboración con los municipios vascos, que se desarrollará a lo largo de este año para que los ayuntamientos recuerden a todas las «víctimas de vulneraciones del derecho a la vida» ocurridas entre 1960 y 2010.








