Quique Sánchez Flores, entrenador del Alavés, lo tiene claro. La lesión de Mikel ha entristecido y se oye lo de somos un equipo pequeño y llegarán las derrotas…
Primera receta y reflexión: «Me niego a la negatividad»
OPINIÓN: El mensaje de Quique Sánchez Flores funciona como un golpe en la mesa emocional: ante la lesión de Mikel y el run‑run de “somos pequeños, llegarán las derrotas”, el entrenador reivindica una identidad que no pasa por el lamento. Cuando dice “me niego a la negatividad”, está marcando territorio: no quiere que el discurso del miedo contamine al vestuario ni a la afición.
Es una llamada a la autoestima colectiva, a no dejar que una mala noticia o un tropiezo definan al equipo. En el fondo, Quique está diciendo que el Alavés no puede permitirse vivir con complejo de inferioridad; que la fortaleza empieza por la cabeza. Su receta es clara: proteger la energía, sostener la confianza y pelear desde la convicción, no desde la resignación.
1.- Mikel: «Hay que levantarse. Las cosas hay que aceptarlas como son, los grados de madurez se revelan ante la situaciones incómodas como esta y nos va a ayudar a llegar el domingo para que este partido sea para Mikel”.
2.- El Alavés «va bien» ahora, «luego» perderá… ¡Eso no!, dijo con contundencia.
Segunda receta: «Disciplina» para jugadores.
El entrenador del Deportivo Alavés, Quique Sánchez Flores, indicó que “la disciplina es fundamental para poder ser un gran equipo”. El técnico madrileño apuntó que “la certidumbre es importante para el futbolista y cuando sabe que va competir la mirada es otra” y añadió que “la disciplina les hace libre y aporta mucho”.
“Soy optimista y me gusta ir concentrado al partido, pero con la relajación necesaria para tomar decisiones”, explicó el entrenador babazorro.
Alavés-Osasuna
Respecto a jugar en casa, remarcó que tienen que ser conscientes de lo que supone Mendizorroza y su afición. “Es un factor muy favorable, pero me cuesta mucho renunciar a los partidos de fuera porque cada partido es una oportunidad”, matizó el entrenador alavesista,
Feliz después del mercado.
“Hemos conseguido el objetivo de que se conserve el grupo. Es reconocible para todos, no hay sorpresa y hay jugadores que tienen mejorar su valor porque son mejores que lo que fueron el año pasado”, opinó Quique Sánchez Flores, que tiene claro que cuenta con “una base de chicos jóvenes” que les ilusiona.








