Evitar pequeñas acumulaciones de agua es una de las medidas clave puestas en marcha para luchar contra el mosquito tigre en Euskadi, donde se ha detectado este insecto hasta en 70 municipios.
El Departamento de Salud, el instituto Neiker y ayuntamientos vascos han reactivado este programa que arrancó en 2013 y que consiste en la colocación de trampas en zonas urbanas y periurbanas que atraen a las hembras de mosquitos donde depositan sus huevos.
El análisis de estas muestras permite monitorear la presencia y distribución de esta especie.
El plan de vigilancia, que comenzó la primera semana de junio y continuará hasta el 7 de noviembre, se lleva a cabo en 68 zonas de muestreo en 46 municipios: 9 en Álava, 17 en Gipuzkoa y 20 en Bizkaia y 17 en Gipuzkoa.
No obstante, los promotores de esta iniciativa destacan que la colaboración ciudadana es fundamental para frenar la expansión del mosquito tigre ya que necesitan pequeñas cantidades de agua para la puesta de huevos. Por ello lo más efectivo es eliminar esos posibles focos de cría.
Por tanto se recomienda evitar acumulaciones de agua en zonas de drenaje (imbornales y alcantarillas) y canalones de tejados, tapar socavones donde se retenga el agua de forma continua, vaciar dos veces por semana recipientes que acumulen agua como platos bajo las macetas, jarrones, cubos, juguetes, piscinas de plástico, etcétera.
También se aconseja renovar cada 2 o 3 días el agua de los bebederos de animales, echar agua en los sumideros al menos 1 vez por semana para evitar el estancamiento y usar telas mosquiteras.
Este año se ha hecho especial hincapié en zonas urbanas con mayor probabilidad de foco de crías, como los huertos y los cementerios, donde pueden producirse más acumulaciones de aguas.
Además se anima a los ciudadanos a que cooperen en identificar al mosquito tigre mediante la aplicación de Mosquito Alert, de forma que cuando se descubra uno se geolocalice y se mande una foto a la aplicación https://www.mosquitoalert.com/
Este mosquito, negro de tamaño pequeño (en torno a 5 milímetros), y reconocible por tener una línea blanca en la cabeza y el tórax, tiene actividad diurna, por lo que normalmente pican durante el día, al contrario que los mosquitos autóctonos que suelen hacerlo de noche. Además, es habitual que lo haga varias veces seguidas.
Las picaduras del mosquito tigre pueden ser más dolorosas y ocasionar una reacción intensa, por ello se recomienda limpiar la zona con agua y jabón y aplicar frío para frenar la inflamación y atenuar el picor. No se debe rascar y si la reacción es muy intensa y genera malestar o incluso dificultad respiratoria, se debe consultar al personal sanitario. EFE






