6 alaveses contagiados por el mosquito tigre fuera de Euskadi
foto ajena a la informacion

Euskadi ha registrado este año 37 casos importados de vascos contagiados (6 alaveses), fuera de Euskadi, de enfermedades transmitidas por el mosquito tigre, según ha informado el departamento de Salud.

El mosquito tigre se encuentra en su momento de mayor actividad, favorecido por las temperaturas cálidas. Su mayor expansión comienza en septiembre, con la aparición de las primeras lluvias.

Con la llegada del otoño, Euskadi continúa registrando temperaturas suaves para la época, lo que favorece la proliferación de este insecto, cuya presencia podría prolongarse, en función del clima, hasta mediados de noviembre.

Esta especie invasora es capaz de transmitir enfermedades como el dengue, zika y chikungunya.

Aunque la probabilidad de contagiarse en Euskadi es muy baja, en lo que se lleva de año se han registrado 37 casos importados de personas que se infectaron fuera de la CAE, en zonas con transmisión de dichas enfermedades. La mayoría de ellos en Bizkaia (23), frente a los 8 registrados en Gipuzkoa y los 6 de Álava. Son 7 casos más que en todo 2025.

Desde la detección de este insecto en 2014 no se ha registrado ningún caso de contagio autóctono en Euskadi.

El Departamento de Salud, en colaboración con Neiker y ayuntamientos vascos, lleva a cabo el control de esta especie invasora a través de muestreos.

Se colocan trampas en zonas urbanas y periurbanas, para que las hembras pongan sus huevos. El análisis de estas muestras permite monitorear la presencia y distribución de esta especie.

En la presente campaña, que comenzó en julio y se prolongará hasta mediados de noviembre, se han analizado más de 3.300 tablillas de puesta de huevos u ovitrampas, en diferentes zonas de 47 municipios vascos (13 en Araba, 21 en Bizkaia y 13 en Gipuzkoa).

Los resultados revelan que, actualmente, el mosquito tigre está presente en 120 municipios vascos (en noviembre de 2025 eran 90).

Prolifera especialmente en zonas urbanas densamente pobladas, por lo que la actuación de los ayuntamientos y la colaboración ciudadana son fundamentales para frenar su expansión.

Este mosquito, negro y con una línea blanca en la cabeza y el tórax, pica normalmente durante el día y es habitual que lo haga varias veces seguidas.

Sus picaduras pueden ser dolorosas, por lo que deben limpiarse con agua y jabón, así como aplicar frío para frenar la inflamación y atenuar el picor. No se debe rascar para evitar que se infecte la zona. Si la reacción es muy intensa y genera malestar o incluso dificultad respiratoria, se debe consultar al personal sanitario. EFE

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