Los políticos debieran saber que son de las personas más criticadas en la actualidad. Y algunos en concreto más. Es vel caso del diputado de Políticas Sociales de Álava, Emilio Sola.
Está entre los más criticados por los ciudadanos alaveses por su gestión en la crisis del coronavirus.
Y claro, sus palabras dando consejos pueden generar efectos contrarios. Así que algunos debieran cuidarse de ser ellos portavoces de una buena idea, puesto que están cuestionados. Ya le ocurrió al alcalde de Vitoria.
El caso es que la reflexión de hoy es positiva, otra cosa es quién la defiende:
Sola ha animado a la ciudadanía a que, cuando le corresponda por el calendario que aprueben las autoridades sanitarias, se vacune contra la covid.
Sola se ha referido al inicio este domingo de las vacunaciones en las residencias de mayores de Euskadi, entre ellas en la de Ajuria de Vitoria, como una «jornada histórica» que puede representar el «principio del fin» de la pandemia.
Ha explicado que en la residencia dependiente de la Diputación se dispensaron 139 vacunas, 94 entre los usuarios y 45 al personal del centro, y que no se registró ninguna incidencia ni hubo nadie que presentara efectos secundarios.
Sola ha añadido que previsiblemente este miércoles seguirá la vacunación en la residencia Zadorra, pero ha aclarado que los ritmos para dispensar el preparado de Pfizer los establecerá Osakidetza.
Ha concluido subrayando que la vacuna es «eficaz y segura» y agradeciendo la «extraordinaria labor» del personal del Instituto Foral de Bienestar Social que está consiguiendo que en ninguna de las residencias dependientes de la Diputación se haya registrado ningún contagio por coronavirus en las últimas semanas.










