El Gobierno Vasco elaborará los presupuestos de 2027 teniendo en cuenta un aumento del PIB del 1,6 % ese año, un indicador de crecimiento que mantiene desde enero a pesar de que las previsiones apuntan a una desaceleración generalizada de la actividad económica, principalmente por las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo.
El Consejo de Gobierno Vasco ha aprobado este martes las directrices económicas que servirán de base para la elaboración de los presupuestos autonómicos del próximo ejercicio en las que mantiene la previsión de crecimiento del PIB del 1,9 % este 2026 y del 1,6 % para el próximo, así como un incremento del empleo del 1 % este ejercicio y del 0,7 % en 2027, año en el que la tasa de paro se situará en torno al 6,2 %.
El consejero de Hacienda y Finanzas Nöel d’Anjou, ha explicado en rueda de prensa que el conflicto bélico en Oriente Medio ha incrementado notablemente la incertidumbre afectando a los precios energéticos y al comercio internacional, lo que, según su departamento, «obliga a combinar prudencia y ambición» en la política presupuestaria para garantizar la «resiliencia de la economía vasca, proteger a la ciudadanía frente a los riesgos externos» y garantizar la soberanía estratégica.
Ha reconocido que el próximo año no habrá una partida extraordinaria para inversiones como los casi mil millones que se presupuestaron en 2026 en el marco de la Alianza Financiera Vasca y ha asegurado que se prevé que el presupuesto ordinario crezca «moderadamente», aunque para confirmarlo habrá que esperar a los datos de la recaudación.
Fortalecer los servicios públicos
Según estas directrices, los presupuestos priorizarán el fortalecimiento de los servicios públicos esenciales, especialmente en ámbitos como la salud, la educación, la vivienda, la seguridad o los servicios sociales, garantizando su calidad, accesibilidad y sostenibilidad financiera, ha señalado el consejero.
También se reforzará la apuesta por el empleo de calidad, la innovación, la digitalización y la internacionalización, con el objetivo de impulsar la competitividad del tejido productivo y generar un crecimiento económico inclusivo.
Otro de los ejes estratégicos que se reflejarán en los presupuestos se centra en la transición energética en un contexto de cambio climático y de volatilidad energética. Así, el Gobierno Vasco orientará sus recursos hacia la modernización del modelo productivo, el desarrollo de energías renovables, la eficiencia energética, la economía circular y la movilidad sostenible.
El objetivo, ha destacado el departamento que preside el consejero, es avanzar hacia un modelo económico «más resiliente y sostenible, compatible con la creación de empleo y la competitividad empresarial, y alineado con los objetivos europeos».
Las políticas de igualdad entre mujeres y hombres, la lucha contra la discriminación y la memoria y la defensa de los derechos humanos tendrán un carácter transversal en el diseño del presupuesto.
Disciplina fiscal e inversión
La elaboración del presupuesto de 2027 estará marcada por el compromiso con la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera, en un contexto de adaptación al nuevo marco de gobernanza económica de la Unión Europea. Este marco mantiene los objetivos de disciplina fiscal, pero introduce mayor flexibilidad para compatibilizar la sostenibilidad de las finanzas públicas con la inversión y el crecimiento.
Así, el Gobierno Vasco ha establecido un objetivo de déficit máximo del 0,3 % del PIB anual para el periodo 2026-2028 y un límite de deuda del 13 % del PIB, lo que permitirá mantener una senda fiscal «prudente» sin renunciar a la capacidad inversora.
Sin embargo, D’Anjou ha aclarado que si fuera necesario Euskadi tiene capacidad de exceder ese umbral de deuda hasta el 15 %
De esa forma habrá un equilibrio entre el rigor fiscal y el impulso de inversiones estratégicas, lo que garantizará la sostenibilidad de las cuentas públicas a medio y largo plazo.
El documento aprobado incluye una serie de orientaciones técnicas que guiarán la elaboración de los presupuestos, entre ellas que los gastos de personal estarán condicionados por la normativa presupuestaria y no se incrementará el número total de plazas. El consejero ha explicado al respecto que lo que se prevé es que la administración siga con su estructura actual de la Relación de Puestos de Trabajo.
Tampoco se contempla la creación de nuevas entidades del sector público y se limitará el recurso al remanente de tesorería y la incorporación de créditos adicionales.
Con estas medidas el Departamento busca «reforzar la disciplina presupuestaria», mejorar la eficiencia del gasto público y asegurar el cumplimiento de los objetivos financieros.
Tras la aprobación de estas directrices, el siguiente paso será la elaboración en septiembre del primer borrador de los presupuestos que se completará con el dato de las aportaciones que se acuerden en el Consejo Vasco de Finanzas de octubre.
El proyecto de ley será aprobado por el Gobierno Vasco el 27 de octubre para su posterior remisión al Parlamento Vasco para su tramitación. EFE









