El PP de Álava considera que es la «única oposición y alternativa seria» al actual Gobierno de coalición de la Diputación del PNV-PSE que lleva «dos años perdiendo oportunidades» por su «pacto con Bildu» y ha ofrecido su «mano tendida» a los nacionalistas para pactar temas como la reforma fiscal.
La portavoz popular en las Juntas Generales de Álava, Ana Morales, ha hecho hoy balance de la gestión del Gobierno foral liderado por Ramiro González, cuando se ha llegado al ecuador de la legislatura.
El PNV «desde un primer momento ha despreciado la mano tendida del PP», que ha optado por un «trabajo constructivo» y ha «estado a la altura» para, desde la oposición, «paliar el retroceso por ese acuerdo entre PNV y Bildu», ha señalado.
Morales ha criticado el «pacto PNV-Bildu» porque la «sumisión» de los nacionalistas a los soberanistas «se traduce en subidas de impuestos, peores servicios sociales y más radicalidad» y porque este año «por primera vez» se ha otorgado una subvención a la asociación de familiares de presos de ETA, ha denunciado.
«Álava está perdiendo oportunidades» porque «de la mano de PNV y Bildu la recuperación económica es más lenta», ha afirmado la juntera del PP, quien ha lamentado que la creación de empresas en Álava crece a un ritmo «diez veces menor» que en el conjunto de España y que es «de las pocas provincias que pierde autónomos».
Para revertir esta situación, ha ofrecido su «mano tendida» a los nacionalistas para reformar la fiscalidad con la idea de bajar los impuestos a las empresas para que sean más competitivas y también a las familias para que «noten en el bolsillo» la mejoría económica.
Ha reprochado al gabinete de Ramiro González su «clientelismo y sumisión al Gobierno Vasco» y su «falta de valentía» a la hora de reivindicar cuestiones que benefician a Álava, como la reforma de la Ley de Aportaciones, cuyo retraso es «el gran fracaso» del Ejecutivo foral.
«Álava no merece otros dos años de políticas de retroceso y volvemos a tender la mano» al PNV, ha concluido Morales. EFE


